¿Cansancio?, ¿mal humor?, ¿dolor de cabeza?, y para colmo te estás mareando y no te sientes bien del estómago, ¡justo cuando empiezan tus vacaciones en Europa!  No te preocupes, no te has enfermado, simplemente estás en una crisis del jet lag.

Cuando viajamos muy lejos y cambiamos muchos husos horarios, el cuerpo necesita un día para adaptarse, aunque hay quienes requieren de una semana o más. Son días en los que tiene uno sueño de día, en tanto que en la noche no hay cama ni sábanas que lo hagan a uno dormir. Si eres uno de ellos, te comparto aquí varios remedios que me han funcionado para acostumbrarse al nuevo horario.

10 CONSEJOS PARA COMBATIR EL JET LAG

En tu casa y durante el vuelo

  1. Antes de iniciar el viaje, duerme bien y trata de madrugar por lo menos dos días antes para ir acostumbrando al cuerpo.
  2. Ajusta tu reloj a la hora del país al que vas a llegar. Aunque no lo creas, sirve para irse mentalizando, y en el avión podrás tomar pequeñas siestas de acuerdo a este horario.
  3. Bebe mucha agua para que no te deshidrates. Evita el alcohol y la cafeína.
  4. Elije sólo platillos ligeros con verduras y frutas, de ser posible.

 El nuevo horario

  1. Esta es la parte más difícil: si llegas de día, lo peor que puedes hacer es irte directo a dormir porque nunca te acostumbrarás al horario.
  2. Toma un baño rápido y sal a la calle a que te dé la luz; eso te ayudará a sentirte despierto. Ahora sí se vale tomar algo con cafeína.
  3. Si es temprano, come alimentos ricos en proteínas y sentirás más energía; si es más tarde, prefiere los hidratos de carbono porque ayudan a liberar serotonina que te harán sentir relajado.

Al fin…a dormir

  1. Nuestro cuerpo puede sentirse tan descontrolado, que no podemos conciliar el sueño. En primer lugar apaga luces, televisión, computadora, celular, etc., todo debe estar oscuro para que el cerebro empiece a segregar melatonina, que es la que nos ayuda a sentir sueño.
  2. Puedes usar un antifaz para evitar hasta la luz más tenue y audífonos aislantes de sonidos.
  3. Ayúdate con algunas técnicas de relajación como la aromaterapia. El olor a lavanda da un efecto calmante e induce al sueño, pero si no te gusta este aroma usa alguno con el que realmente te sientas bien; realmente sirve.

Al día siguiente te sentirás como  nuevo, dispuesto a vivir nuevas experiencias.

Feliz en su nueva ventura

¿Tú que haces, tienes algún consejo que nos quieras compartir?