¿Cómo saber qué tan dañinos andan los rayos ultravioleta en la playa? Para eso sirve el solmáforo o semáforo solar.

Este es un aparato creado para medir el nivel de radiación UV basándose en 5 colores para que tomes tus precauciones a la hora de asolearte en la playa. Fue inventado en Chile, uno de los países cuya población más se ha visto afectada por el cáncer de piel ante la debilidad de la capa de ozono, especialmente en el desierto de Atacama (reconocido como el de mayor radiación solar en el mundo).

Los aparatos han sido instalado en lugares públicos como las playas de las Islas Canarias, España, o ciudades como Hermosillo, en México.

Este invento trabaja con energía solar que activa un sensor que simula el nivel de afectación que se presenta en los humanos y se vale de los mismos colores que la Organización Mundial de la Salud ha establecido como indicativos de la cantidad de radiación a la que se está expuesto.

En las playas este instrumento es muy necesario teniendo en cuenta que es donde más nos exponemos por periodos prolongados, y las más de las veces, sin la protección adecuada.

El color más benigno es el verde, que como puees imaginar, indica que la radiación es baja y no hay peligro durante la exposición. Sin embargo, las precauciones comienzan a partir del color amarillo que indica una radiación media y que precisa permanecer a la sombra durante las horas de mayor intensidad, empleando lentes, sombrero y protección solar en tanto se esté a la intemperie.

Si el color cambiara a naranja, entonces la radiación obliga a aplicarse bloqueador y no una loción bronceadora, ya que la radiación es alta. Luego sigue el rojo, indicativo de niveles muy altos de radiación ultravioleta, que podrían causar lesiones serias en la piel y que obligan a limitar el tiempo de exposición, aún y protegiéndose con los lentes, el sombrero y las cremas.

Cuando la radiación es extrema, entonces el color que lo indica es el violeta. Es entonces cuando por ninguna circunstancia se recomienda exponerse al sol y ni siquiera a la intemperie.

Existen playas como las de Málaga, España, donde se han instalado hasta tres solmáforos, en espera de que los turistas que disfrutan del sol y la arena, presten atención a las condiciones de la radiación y sepan qué tanto deben protegerse o incluso evitar salir si los niveles fueran extremos (color violeta).

No hay duda que un día en la playa es de lo más delicioso; sin embargo, hay que recordar siempre que es muy importante realizarlo con responsabilidad y buscar en todo momento mantenerse adecuadamente protegido de la radiación. Ojalá y veamos más solmáforos pronto en todas las playas del mundo.