DESDE MEDIADOS DE ABRIL hasta principios de junio, a lo largo de tres kilómetros que abarcan los cinco lagos del Monte Fuji, en Japón, el paisaje se cubre de un manto de blanco, rosa y lila.

1280px-Phlox_subulata_flowerLA PRIMAVERA está en su esplendor, con la presencia de las rosas musgo (shibazakura) que adornan al aún nevado Fuji, el volcán símbolo de todo el país y con una altura a la que aspiran alcanzar espiritualmente todos los japoneses.
Son días de fiesta, en todo un festival de color producido por cinco especies, cuyo mejor momento usualmente abarca las primeras tres semanas de mayo.
Como todo en Japón, el festival está bien organizado y se puede visitar a pie disfrutando de buen clima. En el lugar se cuenta con puestos que ofrecen souvenirs, alimentos, productos locales y, por supuesto, macetas con flores de la región.
Muchos acuden al encuentro anual con la naturaleza, especialmente en sábado y domingo, además de la Semana Dorada, cuando los japoneses toman vacaciones durante varios días de fines de abril y principios de mayo, el periodo más importante de asueto del país.