Este platillo se remonta a mucho tiempo atrás, cuando los árabes ocuparon la región española de  Al-Andalus – la actual Andalucía- durante ocho siglos, hasta que fueron expulsados. De ahí surgió esta receta que representa la lucha que sostuvieron  los moros (las judías o los frijoles) y los cristianos (el arroz).

Cuando los españoles llegaron a América, el primer contacto lo tuvieron con las islas del Caribe, y como bien sabemos se trajeron muchas tradiciones, entre ellas la receta de los moros con cristianos, que tuvo tan buena acogida entre los habitantes de los países caribeños y han hecho tantas interpretaciones, que se nos olvida que tuvo su origen en España.

Para Cuba es uno de sus platillos tradicionales y probablemente donde se hizo más famoso, y aunque no lo crean, no es tan fácil encontrarlo en los restaurantes que se han especializado en cocina internacional.

Por esa razón les comparto esta receta casera, muy fácil de preparar y cuyos ingredientes los tenemos prácticamente a la mano en México.  Así que no hay pretexto para disfrutar y compartir unos moros con cristianos en una reunión o celebración especial tal y como lo hacen los cubanos.

Ingredientes:

¼ kilo de frijoles negros
1 ¼ litro de agua
1 hoja de laurel
Sal la necesaria
1 pimiento morrón verde partido en cuadritos
Aceite, el necesario
Cebolla al gusto partida en cuadritos
4 dientes de ajo medio machacados
Una pizca de orégano tostado
½ kilo de arroz de grano largo

¿Cómo lo preparo?

Una noche anterior se lavan y se dejan remojando los frijoles para que sean más fáciles de cocer. Al día siguiente se ponen en una olla junto con la sal y la hoja de laurel a fuego bajo, hasta que los frijoles estén cocidos pero no muy blandos; se escurren y se reserva el caldo.

En otra cazuela se hace un sofrito con la cebolla, el chile morrón, los dientes de ajo machacados y el orégano; cuando la cebolla se vea que está un poco transparente, se agrega los frijoles y el arroz crudo y se revuelven bien.

Después se le pone el caldo de los frijoles que reservaste (debes  asegurarte que no sea más del doble de la medida del arroz) y un poco más de sal y lo dejas a fuego alto. Cuando rompa el  hervor, bajas a fuego medio y lo tapas hasta que esté seco. Se deja reposar un rato y se revuelve con tenedor, cuidando de no romper el arroz. Se sirve caliente.

Los moros con cristianos, son más que arroz con frijoles, es un platillo que te remontarán al tiempo que convivieron españoles y árabes e hicieron una fusión de culturas.  Los pueden comer acompañados de carne de cerdo o simplemente con plátano macho dorado en rebanadas que le da un contraste dulzón y muy caribeño. ¡Provecho!