Nunca faltan razones para viajar a la “urbe de hierro”, pero en otoño hay motivos muy especiales para poner pie en ella.

NUEVA YORK es mutante: cada estación asume un personaje propio y para irnos sin rodeos, la versión otoñal es mi favorita porque solo entre septiembre y diciembre se combina el buen clima con una explosión de color en parques y jardines, al tiempo que la agenda cultural y de entretenimiento es muy amplia, sumando a ello, claro, lo que de por sí ofrece la Gran Manzana todo el año.

El otoño es para vivir Manhattan a la intemperie. Nada de qué preocuparse: los cielos son azules; los días soleados, y la temperatura es agradable. Apenas comienza a sentirse algo de frío, especialmente en las noches. Así que puedes llevar la maleta con espacio para las compras; solo asegúrate de traer zapatos cómodos, sweater y una buena chamarra.

Un placer a pie

El cambio del follaje puede apreciarse en muchos jardines y parques de Nueva York, pero ninguno como en Central Park, para mi gusto un muestrario de lo que sucede en todo el noreste de los Estados Unidos. Este pulmón urbano que supera en tamaño al Principado de Mónaco, cambia su verdor a intensas tonalidades en rojo, amarillo y púrpura, conforme bajan las temperaturas y disminuye la humedad. Los robles, olmos, arces rojos, cerezas negras y hayedos, entre otras especies, van tapizando los caminos con sus hojas y aquello es un paisaje de encanto.

Otros espacios arbolados que merecen un paseo son el Fort Tryon Park, al noroeste de Manhattan, Prospect Park, en el corazón de Brooklyn, Alley Pond en Queens y el Jardín Botánico de Nueva York, en el Bronx. Todos son de muy fácil acceso y te dan la oportunidad de conocer los distritos de la ciudad. Fuera de la zona urbana, a una hora y media en tren desde Penn Station, puedes llegar al Walkway Over the Hudson, el histórico puente ferroviario que en 2009 fue reabierto para peatones y que une a los poblados de Poughkeepsie y Highland a 65 metros sobre el río.

Si tienes tiempo, puedes extender tus vacaciones en auto o por tren para explorar Nueva Inglaterra, donde los bosques en otoño son de los más bellos del mundo. Existen muchas posibilidades de hacer un circuito que comience o termine en Nueva York.

Fun & shopping

Al llegar el otoño, la oferta de espectáculos se multiplica por toda la ciudad, incluyendo ópera, ballet, y por supuesto el teatro de Broadway que suele estrenar sus grandes musicales en esta temporada. Por cierto, lo más esperado este año es el estreno de King Kong, el musical, con una gran marioneta animatrónica (jamás vista en escena) y 10 años de preparativos (inicia 5 de octubre). También hay gran expectativa por The Cher Show, que recorre décadas de éxitos musicales de la famosa cantante a través de tres actrices y un numeroso elenco de bailarines y cantantes (inicia el 1 de noviembre). Otros estrenos son Kiss me Kate, Be More Chill y The Prom.

Pero no todo sucede bajo techo. También están los eventos clásicos como el Desfile de Thanksgiving Day de Macy’s con sus famosos globos gigantes que recorrerán las calles de Manhattan el jueves 22 de noviembre, con bandas de marcha, carros alegóricos, bailarines y porristas.

Al día siguiente puedes aprovechar el Black Friday y sus ofertas en los grandes almacenes de lujo (Barneys, Bergdorf Goodman y Saks Fifth Avenue), los de buena calidad (Bloomingdale’s, y Macy’s )y los de gangas como Century 21.
También en noviembre se da el gran Maratón de la Ciudad de Nueva York, el más importante del mundo, con 90 mil participantes haciendo su mejor esfuerzo a lo largo de 42 kilómetros, desde Staten Island hasta Central Park.

¡Y aún hay más!

Los costos de vacacionar en la Gran Manzana en esta temporada son más bajos. También las tarifas aéreas desde México disminuyen y más ahora que la competencia en la ruta ha aumentado. Además, los hoteles reducen tarifas exceptuando el Thanksgiving. Eso sí, las habitaciones aquí son de las más caras del país, aún en temporada baja.

Sin embargo, considera que en otoño no hay tanta fila y puedes acceder más rápido a lugares como el observatorio del Empire State o del One World. Además, el buen clima todavía permite actividades como bajar a la isla de la Libertad o admirar los aparadores navideños que se exhiben a partir de mitad de noviembre.

Con tu agente de viajes, arma un plan para este otoño y comprueba por ti mismo si en verdad Nueva York es la ciudad que nunca duerme.

 


Travelier recomienda:


Agencia de viajes con 33 años de experiencia en el oeste de México.
      Cotizaciones  ¦ Atención en línea


UNA AVENTURA EN LA GRAN MANZANA

NAVIDAD EN LA GRAN MANZANA

NUEVA YORK A LA MEDIDA

NUEVA YORK, PARA VERLO CON OJOS BIEN ABIERTOS