Las ciudades más alejadas del ecuador difícilmente oscurecen durante las noches de verano. La mayoría son pequeños poblados que soportan las inclemencias del tiempo, excepto una ciudad: San Petersburgo. Y lo sabe festejar en grande.

La capital cultural de Rusia es la única ciudad de más de un millón de habitantes que se localiza a una latitud tan alta sobre el ecuador, a la misma altura que Noruega, Greenland y Alaska.

San Petersburgo se convierte en toda una poesía visual bajo las noches de eterno crepúsculo hacia fines de mayo y hasta principios de julio, cuando el sol cae alrededor de las 10 de la noche y regresa no mucho después, pasadas las 3 de la mañana. Mientras tanto, la bóveda celeste de esta palaciega ciudad no termina de oscurecerse y a veces apenas emplea iluminación artificial.

Para celebrarlo, San Peterburgo organiza el Festival de Noches Blancas, con eventos culturales como ballet clásico en el famoso Teatro Mariinsky y la conciertos en la Sala Mariinsky. También la Plaza del Palacio de San Petersburgo se convierte en escenario de grandes figuras como los Rolling Stones, Scorpions y Paul McCartney, quienes se han presentado en pasadas ediciones. Los boletos se agotan muy rápido por lo que siempre es recomendable adquirirlo con meses de anticipación.

Curiosamente estas noches de 20 grados celsius se aprovechan también para realizar carnavales como el de Peterhof con actores vestidos de época en representaciones históricas.

En verano siempre se celebra la graduación de los alumnos de las escuelas secundarias de toda Rusia y en San Petersburgo lo hacen en grande con las Velas Escarlata, una fiesta pública lo más cercano posible a la noche blanca más larga (entre el 18 y 24 de junio). Este evento es para todos e incluye un magno concierto en la Plaza del Palacio, acompañado de un espectáculo de pirotecnia sobre las aguas del Neva. Bajo este ambiente, el barco de velas rojas se desplaza por el río. Los fuegos artificiales estallan en colores, según la armonía de las composiciones de autores rusos que se escuchan a los costados del río, junto con una gran fiesta que incluye mimos y malabaristas, entre otros artistas.

En este video puedes apreciar el recorrido del navío que avanza con toda la pompa. Si bien es un recorrido de menos de una hora, su espectacularidad hace honor a la belleza de la capital cultural de Rusia.

En este otro video puedes admirar la belleza de San Petersburgo con algunas tomas realizadas durante las noches de verano.


Para información sobre los eventos en el Teatro y la Sala de Conciertos Mariinsky, consultar.