Hay sabores inesperados que no había probado a pesar de haber escuchado hablar de ellos; eso me pasó con el limoncello, un delicioso  licor de sabor sutil, a base del extraordinario aroma del limón propio de Italia.

Esta bebida proviene de Sorrento, un municipio de Nápoles en donde últimamente ha destacado en el turismo por su belleza y hoteles lujosos; ahí la tierra también les otorgó unos limones que no se dan igual en ningún otro lugar. Se trata de un limón con una cáscara que despide una fragancia muy especial  y que es el ingrediente maestro del limoncello.

La bebida proviene de esas viejas recetas italianas que se han trasmitido a través de los años y que ya se han exportado al mundo. La preparación no es complicada, pero sí se requiere de paciencia y cuidado en la selección de la principal materia prima: los limones. Éstos deben ser de preferencia orgánicos, no muy maduros, pero tampoco verdes y escogerlos con mucho cariño.

Ingredientes  para dos litros

limon7 limones

1 litro de alcohol para licores, usualmente se vende en licorerías (nunca debe emplearse el alcohol de farmacia pues no puede beberse).

700 gramos de azúcar

1 ½ litro de agua mineral

Filtros para café o tela de gasa de algodón (para colar)

La preparación

  1. Se pela la cáscara de los limones sin la parte blanca (es amarga). Cuando ya tienes todas las cáscaras, se sumergen en el alcohol en una botella o recipiente que se pueda cerrar con tapón o película plástica. Se guarda en un lugar fresco y oscuro de 15 a 20 días.
  2. Ya que pasó ese periodo de tiempo, en una olla de acero se hace un almíbar con el agua y el azúcar, hasta que hierva lentamente por unos minutos. Se deja enfriar y después se mezcla con la maceración de alcohol y cáscara de limón, colado con los filtros de café o con la gasa de algodón.
  3. Para envasarlo en las botellas elegidas, lo deben colar nuevamente y guardarlo otros 15 o 20 días más. Después pásenlo al refrigerador, porque el limoncello se sirve frío.

La mejor parte

Pueden tomarlo solo o mezclado con vodka y agua tónica; también pueden experimentar con postres o con frutos rojos como lo probé por primera vez; a mi simplemente me encantó.  Las posibilidades son infinitas, el sabor y aroma del limoncello los cautivará y más si es con una copa de champagne, a la que nadie puede resistirse.