Para los belgas, una estatua no tiene por qué ser sobria. Para muestra estas divertidas piezas en Bruselas.

CAMINABA en Molenbeek-Saint-Jean, un tanto alejado del centro de la capital cuando me topé con esta fabulosa pieza del artista Tom Frantzen, que como buen belga no duda en hacer arte con un toque de humor zwanze -típico de los bruselenses que gustan de llevar la vida con diversión (no por nada el símbolo de la ciudad es el travieso Manneken Pis, la escultura del hombrecito que orina).

Esta obra que Frantzen llamó Vaartkapoen (1985) recrea la escena de un policía a punto de tropezar por un pillo que sale de una alcantarilla y lo toma del pie derecho. Totalmente instagramable al igual que otras de sus piezas que siempre provocan una sonrisa.

Fotografía principal: De Vaartkapoen_2217_© Visit Brussels – Jean-Paul Remy