¿Te han perdido alguna vez la maleta? Este problema es algo que la Asociación de Transporte Aéreo Internacional (IATA) quiere resolver utilizando un chip que ayude a ubicar equipaje en todo momento.

El manejo de maletas puede llevar a errores como despacharlas en el avión equivocado o que se queden en tierra por sobrepeso de la nave, o lamentablemente robos por parte del personal terrestre. En un año son más de 20 millones las piezas que tienen algún tipo de problema.

La IATA está segura que se pondría fin a esta situación con el uso del chip de identificación por radiofrecuancia (RFID) en cada maleta, además del tradicional código de barras que se le adhiere durante el proceso de documentación para el vuelo.

Gracias a la emisión de la frecuencia, la maleta siempre podría ser localizada tanto por la compañía aérea como sus pasajeros. La idea es que se eviten errores de todo tipo y se ponga remedio cuanto antes, en caso de suceder alguna contingencia. El chip es particularmente útil en el caso de vuelos de conexión ya que es ahí donde muchas maletas se pierden en el camino.

Otros giros como el comercio ya hacen uso de esta tecnología para rastrear mercancía de valor; quizás hayas comprado algo que tenga el chip en forma de etiqueta. Y bueno, ahora toca el turno a la industria de la aviación.

Un aeropuerto que ha puesto a prueba este sistema es el de Múnich, Alemania, uno de los más vanguardistas de Europa (considerado el mejor en los rankings de ese continente). Los resultados han sido muy positivos. También la aerolínea estadounidense Delta ya emplea este sistema, lo que ha significado una sustancial mejora en el rastreo de maletas. La meta de la IATA, que agrupa la gran mayoría de las aerolíneas, es que el empleo de chip sea universal en toda la industria, lo que cambiaría por completo la calidad en el servicio de transporte de maletas: desde la documentación hasta la entrega en el destino final.