¿Quién dijo que eructar es mala educación en todo el mundo?

TU MAMÁ SIEMPRE TE LO ENSEÑÓ y el Manual de Urbanidad y Buenas Maneras de Carreño lo confirmaba: eructar en la mesa es una falta de educación que precisa cubrirse la boca con una servilleta y pedir disculpas. Mas no en todo el mundo es así.

Lo sabe quien haya viajado a países del norte de África, y el Medio y Lejano Oriente, como Bahrain, Arabia Saudita, Marruecos y partes de India y China. En este último, por cierto, hacer ruido con la boca al sorber o masticar es sinónimo de deleite por el platillo, donde rematar con un eructo no es más que un halago para los oídos del anfitrión o del chef. Eso sí, los chinos deben tener cuidado de no hacerlo cuando visitan a sus vecinos japoneses, porque tal costumbre desata en los nipones la furia de cinco samurais, especialmente en la prefectura de Hokkaido. Ahí el año pasado las autoridades repartieron folletos pidiendo a los turistas chinos no “felicitar” así al cocinero.