Aunque pareciera increíble, la propuesta ya está hecha: una carreta que atraviese todo Europa y Rusia para llegar hasta Alaska y de ahí continuar hasta Nueva York.

De Londres a Nueva York por carretera es la propuesta que presentó la compañía Russian Railways ante la Academia Rusa de Ciencias. El ambicioso proyecto de 21 mil kilómetros (la mitad del planeta) incluye la construcción de una carretera transiberiana y un túnel de 80 kilómetros que permita el cruce en el Estrecho de Bering para llegar a Alaska y de ahí continuar hacia el este del continente americano. Denominado Trans-Eurasian Belt Development incluiría una línea de tren y un gasoducto a lo largo de la ruta al interior de Rusia.  Además de convertirse en la carretera más extensa del mundo (actualmente la más larga es la Highway 1 de Australia) sería un medio para abrir el país a las inversiones y la creación de nuevas ciudades, junto con la promoción del turismo en zonas que tradicionalmente se han mantenido remotas e inaccesibles. Sin duda el reto será su financiamiento, estimado en miles de millones de dólares.

De llegar a ser realidad, Julio Verne tendría que reescribir su clásico La Vuelta al Mundo en 80 días.