CUBA 1959: ÚLTIMA LLAMADA

Para bien o para mal, en Cuba no hay McDonalds o Zara, tampoco centros comerciales y el Internet apenas se conoce. Pero el país está a una vuelta de tuerca y sin duda reclamará el trono que ostentó en el turismo de la región antes de la revolución. Ahora que el país está por dejar de ser lo que fue por décadas, ¿te lo perderás?

EN LA HABANA VIEJA, la de los años cincuenta, todo era esplendor: Celia Cruz y la Sonora Matancera cantaban Burundanga, Marlon Brando visitaba el Hotel Nacional y Frank Sinatra y Nat King Cole cantaban en el famoso cabaret Tropicana.… hasta que la revolución detuvo las manecillas del reloj y la isla se fue convirtiendo en un museo viviente de edificios enmohecidos y autos fuera de circulación en el resto del mundo. Desde entonces poner pie en Cuba siempre ha sido para el visitante, un viaje en el tiempo… hasta ahora, porque las manecillas del reloj parecen retomar su marcha a favor de la necesaria modernización.
Nadie hubiera imaginado que un presidente de Estados Unidos visitaría la isla ni mucho menos que los vetados Rolling Stones ofrecieran un concierto masivo. Ya no se diga del interés de Coca Cola en regresar al país y los cientos de vuelos diarios que se esperan a fines de este año desde la Unión Americana. No cabe duda, Cuba reclamará su lugar como la joya de los destinos en el Caribe. Así que este año vale la pena visitar la isla porque puede que ya nunca más vuelva a ofrecer ese universo detenido en el tiempo.
La aventura comienza en La Habana. No hay como subirse a uno de los almendrones (taxis de modelos Cadillac, Chevrolet o Dodge de los años 30, 40 o 50) y admirar el neoclásico Capitolio de 1929 pensado originalmente para una república con senadores y diputados. Ahí mismo, sobre el arbolado Paseo del Prado, sale al paso el majestuoso Gran Teatro de La Habana que lleva el nombre de la mítica Alicia Alonso, Prima Ballerina Assoluta del Ballet Nacional de Cuba.

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Entre decenas de fachadas que conocieron mejores días, me interno en la ciudad para probar fritura de malanga en La Cocina de Lilliam, un paladar, como se les conoce a las casas cuyas familias están autorizadas a hacer de restaurantes y que ya son una tradición en toda la isla. Tal vez algún día los paladares sean sustituidos por las franquicias que hay en todo el mundo, así que no hay que desaprovechar. Y claro, con el clima cálido también siempre se antoja visitar Coppelia, “la catedral del helado”, famosa por ser una de las más grandes del mundo y locación de la exitosa película Fresa y Chocolate (hay sucursales en varias ciudades, pero la obligada está en La Habana).
Por el malecón voy en cocotaxi, esa invención cubana de tres neumáticos y forma ovoide, que Ernesto, alegre hombre de Camagüey, maneja con gran pericia. Habla tan rápido y entrecortado que apenas le entiendo, entre bromas y carcajadas. Desde el singular vehículo admiro esa imagen típica de los famosos edificios que en su momento fueron la gloria de La Habana y que siguen en pie, enfrentando por más de medio siglo el oleaje bravo que golpea el malecón. Pago el taxi con mis Pesos Cubanos Convertibles y termino el día en El Floridita, favorito del escritor Ernest Hemingway y autoproclamado “la cuna del daiquirí”.
Un día vale la pena dedicarlo al oeste en el valle de Viñales, donde el paisaje es de lo más verde en la isla; ahí se cultiva el tabaco en una tierra rojiza de donde sobresalen mogotes (elevaciones aisladas de piedra) entre frondosa vegetación. Como sucede en la capital, el tiempo también se ha detenido en la provincia de Pinar del Río, con guajiros (campesinos) montados a caballo entre veredas desiertas. Recomiendo venir aquí en tour guiado para conocer el proceso completo desde la siembra, cosecha y secado de las hojas hasta la fabricación del habano, con una visita a alguna de las fábricas como la Francisco Donatien.

CUBA7Para conocer el resto de la isla conviene un auto de reciente modelo porque aunque las carreteras son generalmente buenas, las hay que no están en óptimas condiciones, especialmente si piensas llegar hasta Santiago, en el otro extremo (toma casi 12 horas). Se rentan desde económicos Geely (de origen chino) hasta BMW .
Tienes dos opciones: las ciudades o las playas. De estas últimas no hay novedad si ya has disfrutado de las aguas turquesa y arena tan blanca y fina como el talco. Abundan en Cuba y poco a poco la costa de la isla y sus cayos se está convirtiendo en un gran atractivo de nivel mundial, con Varadero a la cabeza. También están los cayos Santa María y Guillermo en el lado oriental y Cayo Largo del Sur y la hermosa playa Sirena, al oeste de la isla principal. Poco a poco se están construyendo hoteles todo incluido de cadenas internacionales (en su mayoría españolas) además de una industria local.
Lo maravilloso de Cuba es que además de gozar de sus playas también están las ciudades de provincia, donde cada una tiene una historia que contar. En particular me gusta Camagüey por su vocación cultural y artística, donde puedes observar sus tinajones para almacenar agua desde tiempos de la colonia en previsión de tiempos de sequía. La ciudad preserva mucho de su pasado y su arquitectura es un enredo de calles diseñadas para frustrar ataques piratas. Si puedes ver el Ballet de Camagüey es una fortuna porque además del beisbol, la danza es una de las pasiones en la isla y la compañía de esta ciudad es de las más admiradas del mundo.
También está el carnaval, que en Santiago de Cuba se celebra en julio y es el más alegre, lo cual es mucho decir para un país que baila, canta y toca música como pocos ― después de todo, de aquí han surgido el son, la trova y el bolero.
Ubicada en el extremo este, Santiago es la segunda ciudad en importancia, con edificios que han hecho historia, primero con la colonización española (1515) y luego con la revolución.
Al noreste se encuentra la ciudad de Baracoa, donde se puede conocer la Cruz de la Parra, que Cristobal Colón clavó en 1492 durante su primer viaje y que el papa Juan Pablo II bendijo en su visita a la isla. El propio Colón quedó admirado de El Yunque, la montaña cercana que abruptamente se eleva hasta 540 metros de altura y con una cima totalmente plana.
Del lado oeste, la recomendación son dos ciudades que preservan su pasado con justificado orgullo: Trinidad y Cienfuegos, ambas declaradas Patrimonio de la Humanidad por la UNESCO.
La primera guarda toda la arquitectura de mansiones y edificios producto de la bonanza en la producción de azúcar y la esclavitud, en tanto Cienfuegos o Perla del Sur, fundada por franceses, mantiene un estilo neoclásico cuya elegancia se destaca en sus mansiones, palacios y el famoso Parque Martí, en el centro de la ciudad.
¿Cómo cambiará todo esto ahora que Cuba abre sus puertas al mundo? Es difícil prever el rumbo pero si hay algo seguro es que no va a permanecer cómo hoy se encuentra. No hay tiempo que perder.

MÁS ALLÁ DE LA HABANA

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Viñales:  Cordillera de valles agrícolas y cultivo de tabaco, Patrimonio de la Humanidad  por su riqueza cultural.

 

CUBA6Varadero: Playas que rivalizan con la Riviera Maya e infraestructura hotelera de estándares internacionales.

 

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Cienfuegos: La Perla del Sur es la ciudad más elegante con arquitectura neoclásica. Fue fundada por franceses.

 cuba3Trinidad:  Fundada en 1514, es una de las ciudades de arquitectura colonial mejor conservadas en el centro de la isla.

 

CUBA4Cayo Santa María y Guillermo: Complejos turísticos planeados en playas de gran belleza y resorts todo incluido.

 

CUBA9Camagüey: De callejones estrechos y adoquinados cuenta con plazas e iglesias Patrimonio de la Humanidad.

 

CUBA11Santiago de Cuba: Es la segunda ciudad más importante, de arquitectura colonial y cuna musical de muchos ritmos cubanos.

 

CUBA10Baracoa: Combinación de costa y montaña de bosques tropicales, primer punto que tocó Cristobal Colón en Cuba.

 

 

 

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