SI ALGO ENSEÑAN los viajes es que ni la Coca Cola es exactamente igual en todos los países. Empecemos por el precio.

Mientras que en partes de la India la botella cuesta $1.30 pesos en Noruega hay que desembolsar hasta $40 pesos (en tiendas de conveniencia). Todo depende de las estrategias de los embotelladores de cada región ya que por ejemplo, en la India, apenas se consume la bebida y la empresa necesita aumentar su atractivo bajando el precio.

Si su sabor te parece distinto no es tu imaginación; la razón puede ser el endulzante que usan los embotelladores del país. La versión estadounidense está elaborada a base de jarabe de maíz, en tanto que la mexicana se endulza con azúcar de caña. Los paisanos acostumbrados al sabor de casa buscan la versión mexicana en supermercados latinos en la Unión Americana.

También está la cantidad de azúcar pues en México cada botella tiene 53 gramos (unas 12 cucharitas) mientras que la versión tailandesa solo lleva 32 gramos (7 cucharitas).

Además, existen versiones exóticas que solo están disponibles en una región; tal como encontrarán quienes viajen a Japón y descubran la Coca Cola Plus, una versión con fibra dietética que supone traer beneficios a la salud.

No hay duda que los viajes ilustran.