Conocida como la “ciudad feliz y abundante”, no hay duda que Bangkok es fiel a su origen y filosofía. Entre cientos de templos budistas, la capital de Tailandia, se ha convertido, además, en una de las ciudades más influyentes y modernas del sudeste asiático.

 

419802_338378832861118_100000670110722_1061270_911432905_nSe puede hablar de Bangkok como si fuera un pad thai – su platillo típico –, sólo que en vez de mezclar fideos, tofu y camarones, se entretejen paisajes extravagantes, templos dorados y desarrollos modernos. En esta capital en constante movimiento, la tranquilidad se encuentra al interior de sus más de 200 santuarios budistas, escenario de formas y colores que enaltece la devoción religiosa de sus habitantes. Más del 90 por ciento de los tailandeses practican el budismo como filosofía de vida, pues su cultura fue influenciada por países como India, China y Camboya, desde que la región era parte del Siam, y estaba dividida en reinos. Son cuatro los lugares que vale la pena conocer y que aquí te recomiendo:

budaCuatro grandes

Preah pantheon  Wat Phra Kaew in BangkokDentro del Gran Palacio Real, en el centro histórico, se encuentra el Templo del Buda Esmeralda (Wat Phrakaew). Sus coloridos techos de filos dorados, protegen una pequeña estatua de buda tallada en jade, que fue encontrada bajo camuflaje en 1434. Nadie se le puede acercar, excepto el rey de Tailandia, que tres veces al año cambia el vestuario del buda, como parte de un ritual típico.

Colorful pagodas at Wat Pho,the Temple of the Reclining Buddha,Justo a lado, el Templo del Buda Reclinado (Wat Pho) es el guardián de un buda de 46 metros de largo y 15 de altura que yace al interior. Da la impresión que la estatua apenas cabe en el templo, y tan sólo dos pasillos le rodean. Al exterior, coloridas torres salpicadas de oro adornan este recinto, como cerezas de pastel.

Del otro lado del río, en la antigua Thunbori, se alza una torre de piedra y más de 70 metros de altura, que es parte del Templo de la Aurora (Wat Arun). Hoy es uno de los íconos de Bangkok, pero en realidad simboliza un monte de la cosmología hindú, y está decorado a detalle con cristales de colores y piezas de porcelana china, ¡de ahí su colorido encanto! Al interior se encuentra una imagen de Buda, que se dice fue pintada por el rey Rama II.

Pero en pocos lugares de la ciudad se observa tan gran fervor budista, como en el Templo del Buda de Oro (Wat Traimit). Cientos de thais llegan constantemente a meditar frente al buda de oro macizo más grande del mundo, de cinco toneladas y tres metros de alto. Además, el templo en sí es una joya blanca de picos dorados en pleno barrio chino de Bangkok.

Grand palace at twilight in Bangkok, Thailand

Sea cual sea el templo, nada detiene a los fieles a orar y meditar en ellos, a quitarse los zapatos y sentarse en pleno suelo. A veces, su concentración parece inquebrantable, mientras los curiosos llegan alborotados a conocer a los budas, y llevarse estas imágenes como uno de los más vivos recuerdos de Bangkok.