Basta que lo diga Shakespeare para creerlo: Verona es hermosa y aunque es difícil desligarla de ROMEO y JULIETA, esta romántica ciudad de la región italiana de Veneto, ya tenía una historia que contar desde la época del Imperio Romano, gracias a su estratégica posición geográfica en el norte de Italia.

EN ALGUNOS SITIOS podemos ver la huella que éstos dejaron, como la Arena di Verona, un anfiteatro donde aún se celebran conciertos y óperas; la Porta Borsari, uno de los antiguos accesos a la ciudad y los restos del Foro Romano, que actualmente es la Piazza delle Erbe, donde se encuentra la Torre dei Lamberti, el edificio más viejo del casco antiguo.

Existen muchas versiones de que Shakespeare no conoció Verona, pero parece que hubiera caminado por sus calles y percibido ese aire romántico que adquirió cuando estuvo bajo el control de Venecia en el año 1404, y del que todavía conserva su símbolo tradicional como el León de San Marcos en la Piazza delle Erbe y unos restos de escultura en la Piazza dei Signori.

Verona

Aunque el drama de Romeo y Julieta proviene de la inspiración de Shakespeare, pareciera que sí existieron, porque los enamorados recorren la ciudad tratando de recrear ese amor imposible, buscando indicios entre monumentos medievales, grecorromanos y del renacimiento, hasta llegar a la casa de Julieta Capuleto.

La casa se encuentra rodeada de personajes vestidos a la usanza del siglo 16 dispuestos a tomarse fotografías con los visitantes que van a externar su amor…o a buscarlo.

Se trata de un recinto del siglo 13, que era propiedad de la familia “Del Capeli”, según insignia que figura en la fachada. El inmueble fue restaurado en el siglo 20 y parece que es cuando construyeron el balcón que se menciona en la obra conocida en todo el mundo.VERONA.fw

Esos altos muros que Romeo escaló tan fácilmente, ahora están pintados con mensajes en busca de amor y tapizados de cartas y tarjetas pegadas incluso con chicle. Una vez en el jardín, se ve el famoso balcón desde donde se asomaba Julieta y bajo este, una escultura de bronce de la protagonista, que según dice la leyenda habrá que tocarle el pecho derecho para encontrar el verdadero amor (por si acaso hay que hacerlo).

También pueden entrar a la casa y subir al balcón; sin embargo, no se la van a encontrar decorada como se imaginaban (tipo película), en su lugar hay cerámicas veronesas y pinturas con escenas de los jóvenes enamorados.
Para quien quiere dar el siguiente paso, el Ayuntamiento de Verona decidió permitir ceremonias civiles para contraer matrimonio. ¿Su costo? entre los 600 y los 1,000 euros, reservando con mucho tiempo de anticipación.

No muy lejos se encuentra la casa donde supuestamente vivió Romeo Montesco, y realmente perteneció a la familia Montecchi. El recinto es del siglo 13, con una torre y muralla defensiva porque corresponde a la época feudal en que había riñas entre las familias (igual que la obra de la que hablamos).

Desafortunadamente, no se permite el acceso porque pertenece a un particular, pero el exterior bien corresponde a lo que nos imaginamos como casa de Romeo, de lo que no se salva es de algunos mensajes pegados en el muro.
La última visita en el recorrido de este amor imposible, es al Museo de los Frescos, un antiguo convento de San Francisco del Corso donde se encuentra la tumba de Julieta. Se cuenta que el sepulcro fue encontrado en el huerto, pero decidieron adaptarle un sitio en el interior para protegerlo de las inclemencias del tiempo y que fuera más cómodo para los turistas. Sin embargo, aquí no hay mucho turismo… y ningún Romeo.

Tú qué crees, ¿existieron Romeo y Julieta?