Las culturas prehispánicas de México eran grandes astrólogos y supieron construir sus pirámides en lugares donde reproducir este fenómeno.

El equinoccio es el momento en que el sol se encuentra exactamente encima del ecuador y provoca que la duración del día y de la noche sea exactamente igual. Esto ocurre dos veces al año con la llegada de la primavera y el otoño.

El 20 de marzo a las 04:29 horas es cuando entra la primavera en 2017, y aunque no hay ninguna base científica, mucha gente acude a llenarse de energía solar a alguna zona arqueológica de México o a maravillarse del descenso del dios Kukulcán a la tierra.

ChichenItzaEquinox-TraveliermxEn ningún otro lugar se da este fenómeno tan explicito como en la Pirámide de Kukulcán, también conocida como el Castillo, cuando el sol proyecta sus rayos sobre la escalinata norte, se forma un juego de luz y sombra que parecen dar vida al cuerpo de la serpiente emplumada que parece que baja gradualmente hasta rematar en la gran cabeza. Es un momento mágico, Kukulcán desciende por las escaleras del templo y llega a la tierra.

El juego de luz y sombra se hace durante varias horas, pero sólo por unos diez minutos se ve toda la serpiente descendiendo por la pirámide.

Teotihuacán-Traveliermx.jpgUna de las ciudades más grandes e importantes de Mesoamérica, con las pirámides del Sol y de la Luna; La Ciudadela con su templo de Quetzalcóatl y el palacio de Quetzalpapalotl a lo largo de la Calzada de los Muertos.

Aquí no se ve ningún fenómeno, pero se dice que se concentran fuerzas cósmicas que irradian energía, y por esa razón miles de visitantes acuden al lugar para recibir ese regalo del sol vestidos de blanco y con un paliacate rojo.

Algunos suben los 360 escalones de la pirámide del Sol y alzan las manos para estar más cerca del astro rey, para otros es suficiente el sólo hecho de estar en Teotihuacán.

 

Equinoccio de primavera

Chichén Itzá, Yucatán

Teotihuacán, Estado de México

20 de marzo de 2017, 04:29 horas