Siempre es interesante visitar un museo, dedicarle un buen rato para empaparte de arte, pero qué pensarías de un museo en donde no sólo te vas a empapar, sino que prácticamente te sumerges varios metros para poder admirar sus obras.

(Fotografías: MUSA)

LOGO MUSANO ESTOY HABLANDO de manera simbólica, este museo de arte contemporáneo existe y no podía haber un mejor lugar que entre las transparentes aguas de Cancún, Isla Mujeres y Punta Nizuc, para albergar al Museo Subacuático de Arte (MUSA), en donde el atractivo no sólo es contemplar las esculturas que ahí se encuentran, también tiene el propósito de regeneración del medio ambiente.

El arte también tiene su ciencia

Nadar entre casi 500 esculturas de tamaño real de verdad es una gran experiencia, es como entrar a un mundo surrealista e irrumpir en la vida de personas realizando tareas cotidianas, como El Coleccionista de los Sueños, y la serena actitud de la niña de La Jardinera de la Esperanza, o la fuerte presencia de Joaquín, un pescador que representa a El Hombre en Llamas,  todas obras del escultor inglés Jason de Caires Taylor quién supo dejar la misma expresión natural con que posaron sus modelos reales.

Tal vez el mayor atributo de las esculturas es el de dar vida a algas y corales para contribuir a la formación de arrecifes, objetivo principal de Caires Taylor, Jaime González Cano, Director del Parque Marino Nacional y Roberto Díaz Abraham, entonces Presidente de Asociados Náuticos de Cancún, cuando iniciaron este proyecto.

El plan era poner un foco de atención que distrajera a los visitantes de los arrecifes — con más de 750,000 cada año— y así evitar su desgaste, además de que las esculturas están hechas de un material especial para originar la vida coralina, y aunque en un principio hubo sus dudas, ahora se puede ver a Joaquín (El Hombre en Llamas) con corales que han crecido en torno de su figura.

La afluencia de visitantes al MUSA sigue creciendo y hasta ha sido reconocido a nivel mundial por su innovación en el arte y aportación al medio ambiente. Las obras de arte siguen llegando a las aguas de Cancún con laparticipación de otros artistas interesados en que el museo crezca, exhibiendo nuevas piezas en alguna de sus dos galerías: Salón Manchones a ocho metros de profundidad, apropiado para buzos y nadadores, donde por cierto se encuentra un conjunto de 450 figuras llamado La evolución silenciosa,  y el Salón Nizuc a tan sólo cuatro metros, para los que solo usan snorkel.

Si no eres muy hábil para estas actividades acuáticas y no quieres mojarte, puedes visitar el  Centro de Visitantes MUSA en la Plaza Kukulcan de la zona hotelera de Cancún, donde tienen una sala de exposiciones con algunas esculturas y películas del museo acuático. Lo importante es darte una zambullida a esta innovadora muestra regenerativa del arte contemporáneo en México. ¿Quieres verlo en video? Aquí.