Mónaco es sinónimo de glamour y sofisticación que prácticamente se puede recorrer en un día, aunque claro si puedes quedarte un fin de semana, pues que mejor.

Si leyeron mi artículo anterior, sabrán que este viaje tuvo un inicio un tanto caótico. Pero la ventaja de los inicios catastróficos es que el final siempre será totalmente inesperado. La forma más sencilla de llegar a Mónaco es por tren, yo lo hice desde Niza y en media hora ya estaba en las calles del principado disfrutando del agradable clima del Mar Mediterráneo.

¿Qué hacer?

Estarán de acuerdo conmigo que conocer un nuevo destino con tan poco tiempo como yo lo tuve es algo difícil, por lo que tendrán que organizarse sumamente bien para intentar cubrir lo más que se pueda. Así que les dejo una lista de 5 lugares que no se pueden perder:

Palacio Grimaldi: Si estás en Mónaco desde la mañana, lo primero que puedes hacer es ir al Palacio del Príncipe de Mónaco. Al medio día es el cambio de guardia, así que si llegas temprano, te puede tocar. Desde la colina del Palacio se puede observar gran parte del principado y hermosas vistas del mar azul.

Catedral de Mónaco: De estilo Neorromántico, se encuentran importantes figuras de los Grimaldi, como Raniero III y Grace Kelly.

 

Casino de Monte Carlo: Lujo es la palabra que mejor describe a este complejo arquitectónico en donde los monegascos tienen prohibida la entrada. Ahí se está también el Gran Teatro de Montecarlo y la Opera de Montecarlo.

Puerto de la Condamine: Uno de los barrios comerciales más importantes. Además es conocido por ser la salida y meta del Gran Premio de Formula 1.

 

Playa Larvotto y Avenida Princesa Grace: Completamente familiar, es la principal playa de Mónaco que ofrece diferentes beachclubs, restaurantes y cafés. Después de estar un poco en la playa puedes caminar por la Avenida Princesa Grace, una de las más lujosas y caras del mundo.

 

¿En dónde comer?

Si van a Mónaco de ida y vuelta, yo les aconsejo que investiguen muy bien a dónde ir a comer. Desde el menú que ofrece el restaurante, la ubicación, los horarios y en especial las formas de pago. Pues créanme eso les va a ahorrar mucho tiempo.

Otro tip referente a lo gastronómico es que ¡coman comida local! Yo entiendo que por cuestiones de tiempo y economía algunas veces resulta mejor llegar a alguna cadena de comida rápida ya conocida, pero yo siempre he creído que para conocer realmente una cultura es necesario comer como comen los lugareños.

Así que… si desean hacer caso de mis consejos, les recomiendo muchísimo que vayan al mercado de La Condamine (Marché de la Condamine) Creanme, no sólo van a disfrutar de un ambiente muy provenzal y cálido si no que la comida es realmente deliciosa. Les recomiendo la especialidad monegasca “La barbagiuan”raviolis fritos rellenos de acelgas, espinacas, jamón, queso parmesano y ricotta.

Como verán nuestro inicio caótico sin duda tuvo un final exquisito.  Después de nuestra merienda, era hora de volver a Niza, pero regresabamos muy contentas por nuestro muy bien aprovechado día en Mónaco.