AL CENTRO del territorio australiano, este impresionante monolito se ha convertido en símbolo de todo el país.

Su nombre de acuerdo con los aborígenes es Uluru aunque los europeos lo bautizaron como Ayers Rock. Su origen se remonta a 600 millones de años atrás cuando según estudios se encontraba asentado en el fondo del mar.

Tremendo contraste si tenemos en cuenta que actualmente está a 348 metros sobre el nivel del mar y que su masa se extiende ¡2.5 kilómetros bajo tierra! Por fuera tiene 3.6 kilómetros de largo y 1.9 de ancho, con una circunferencia de 9.4 kilómetros.

Se ubica al oeste del desierto Simpson y para llegar existen vuelos desde las ciudades principales de Australia, con magníficas opciones de alojamiento y excursiones para admirar esta región que parece de otro planeta. Particularmente hermosas son las puestas de sol.