PARA VIVIR DE CERCA el flamenco, visité en Madrid al Torres Bermejas, uno de los más tradicionales de la capital española y testigo de grandes figuras. Apenas a una cuadra de la Gran Vía, este lugar decorado al estilo marroquí, puede intimidar al principio por ser un sótano pequeño, con unas cuantas mesas frente a un escenario. Pero una vez recibido por los anfitriones, uno se siente en casa, en un ambiente íntimo.
Desde México se puede adquirir la entrada con opción a una bebida y si se desea también, una selección de platillos españoles. Las mesas con la mejor vista la tienen quienes cenan, pero aún quienes copean aprecian muy bien el escenario.
Los bailaores son de primera, con espléndido dominio de la técnica y, lo más importante: una fuerte dosis de pasión.
La experiencia vale la pena, pues una noche así no se olvida. ¿Quieres verlo en video? Aquí.