Si los nuevos scaners a prueba en Estados Unidos demuestran ser eficientes, las horas antes para llegar al aeropuerto y las filas en arcos de seguridad podría ser cosa del pasado.

ESTE AÑO se está poniendo a prueba una nueva generación de equipo de escaneo tridimensional que no requerirá que separes los aparatos electrónicos de tu equipaje de mano ni que tengas que llevar tu shampoo o gel en botellitas que parecen de juguete.

Lo curioso es que se trata de la misma tomografía axial que se emplea en los hospitales para estudiar el cuerpo de los pacientes. Con estos aparatos, los inspectores pueden apreciar todos el contenido de una maleta de mano de manera tridimensional. Y lo más fantástico es que si llegaran a tener alguna duda, pueden dar vueltas al objeto en sus pantallas, sin tener que sacar físicamente las pertenencias. Algo muy diferente a los arcaicos rayos-X que se emplean en el mundo y que obligan a separar e incluso revisar físicamente en caso de duda. No por nada las enormes filas que se pueden formar en horas pico de los aeropuertos.

Como si se tratara de ciencia ficción, los nuevos aparatos de tomografía son superiores a sus contrapartes médicas en cuanto a que pueden programarse para determinar matemáticamente si algún contenido pudiera tratarse de alguno de los objetos prohibidos por las autoridades (o sea armas, explosivos, objetos punzocortantes, entre otros).

Para los inspectores es una herramienta muy útil puesto que pueden apreciar con mucha mayor claridad lo que tienen en su pantalla y no necesitará detenerse demasiado a apreciar cada objeto puesto que será muy evidente lo que tiene ante sí.

Y te preguntarás por qué no se habían considerado antes si hace más de una década se han vuelto relativamente comunes en hospitales. Como habrá constatado quien ha tenido un estudio por tomografía, las máquinas son enormes, pero gracias a nuevos modelos, suficientemente pequeños, los escáneres ya pueden ser considerados en las áreas de ingreso a las salas de abordaje (ver fotografías).

Para la puesta en marcha, las autoridades americanas han tomado sus precauciones e implementarlo según vean que pueda funcionar. Nueva York (JFK), Boston y Phoneix han sido seleccionados para echar a andar los aparatos a manera de prueba piloto. De marchar bien, se procederá a probar en otros más hasta que demuestre su efectividad. ¿Cuándo sería el estándar mundial? Nadie se atreve a pronosticar aún.

Fotografías: Analogic