Lugar de rodaje de La Novicia Rebelde y hogar de Mozart, Salzburgo es resultado de una historia milenaria donde príncipes arzobispos reinaron en esta provincia de Austria, cobijada siempre por los Alpes.

Panorama Richtung Dachstein

Salzburgo es un mosaico de realidades: se pasa de la moderna exhibición de aviones, helicópteros y automóviles del museo de Red Bull (la bebida se fabrica en las cercanías), al tenue monasterio en que paseaba la actriz Julie Andrews como novicia “rebelde” en 1965; de escuchar a una banda austriaca en la plaza central de la ciudad, a una sala de conciertos digna de príncipes, donde aún suena el piano de Amadeus Mozart, uno de los pianistas más influyentes de todos los tiempos.

Esta ciudad remonta sus orígenes al arzobispado que dirigió los asuntos terrenales y celestiales del pueblo por más de mil años, a partir de las ruinas de la Abadía de San Pedro de 696.

Por la ruta del poder en DomQuartier

gsddfgApenas abierto al público en mayo del 2014, el casco viejo de Salzburgo, Patrimonio de la Humanidad, tiene una ruta circular, que recorre lo que fue la Residencia del arzobispado, junto con la Catedral y la Abadía de San Pedro, en un espacio de 15,500 metros cuadrados. Con un único pase se puede entrar a estos tres edificios conectados entre sí, sueño de cualquier apasionado del arte al albergar una colección de más de 2 mil obras, que seguramente la harán el destino de moda este verano 2015.

Antiguos espejos, relojes y candelabros aún adornan salas y pasillos de esta Residencia de 1609. A puertas abiertas, decenas de habitaciones representativas muestran la vida suntuosa de los príncipes; inmensos frescos decoran los techos de sus antiguos salones de banquetes y espectáculos teatrales, a destacar su Galería que reúne pinturas de grandes artistas europeos, como Rembrandt y Rubens.

Dom zu Salzburg-6En la Catedral de Salzburgo, donde el propio Mozart sirvió como organista por dos años, se reservan los pisos superiores a un museo de arte religioso entre ornamentos de misa, trabajos de oro y vestimentas arzobispales – era de esperarse en esta ciudad que alguna vez fue centro de poder del Sacro Imperio Romano Germánico.

Después vino la construcción de su gran Fortaleza de Hohensalzburg, vigilante en lo alto, desde donde suben y bajan los visitantes en empinados funiculares.

Esta fortaleza del siglo 11 nunca recibió ataques; más bien fue capricho de príncipes arzobispos de mostrar su poder en Europa, tanto que, enclavada entre la belleza de montañas alpinas,  es una de las más grandes del continente. Con tal deseo también moldearon esta provincia austriaca; la riqueza y el detalle de la arquitectura barroca logran asombrar al espectador en las calles de la ciudad conocida, no por nada, como “la Florencia del Norte”.

Salzburgo 1

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Pero cuando a ratos se suspende la historia, la Abadía de San Pedro se alegra entre curiosos de la novicia rebelde, que antes de ver las pinturas centenarias de devoción y el museo dedicado al arte barroco, desean un recuerdo de esta legendaria película y musical de Broadway. Quizás después se vean interesados en las leyendas que, como todo lugar antiguo, guarda el cementerio de la abadía.

Sliderbilder_DasDomQuartier7Salzburgo se descubre entre la historia y el arte de DomQuartier, al tiempo que celebra cual capital de la cerveza austriaca y umbral de famosos villancicos como Noche de Paz. Bien dijeron los príncipes arzobispos que esta ciudad europea sería memorable, sin pensar en la fama que llegó con Mozart y mucho antes que se inventara la bebida energética que “te da alas”.