Creado para atraer turistas a Dakota del Sur, Estados Unidos, el monumento se ha convertido en uno de los más reconocidos en todo el mundo.

SI SOBREVUELAS Mount Rushmore National Memorial puedes apreciar perfectamente los rostros de los expresidentes George Washington, Thomas Jefferson, Abraham Lincoln y Theodore Roosevelt.

Cada año 3 millones de turistas visitan la montaña de granito donde el escultor Gutzon Borglum y su hijo Lincoln crearon este monumento en honor a los mandatarios que aportaron a Estados Unidos su fundación, expansión, preservación y unificación.La montaña lleva el nombre de Charles E. Rushmore, un abogado de Nueva York que en 1885 iba en busca de oro en la región.

Eventualmente el propio Rushmore donaría $5 mil dólares para la obra monumental.   Fueron 14 años de estresante labor que incluyó inclemencias del tiempo, cambios en el proyecto y discusiones en el congreso estadounidense hasta que finalmente se concluyó la obra en 1941.

Años antes, en 1937 se propuso la inclusión de Susan B. Anthony, líder a favor de los derechos de la mujer, pero el Congreso de entonces lo negó.

Un año después, Gutzon Borglum comenzó a dinamitar secretamente una bóveda detrás de las cabezas, porque deseaba crear un espacio que honrara la historia de Estados Unidos, resguardando documentos como la propia Constitución. Pero el Congreso se enteró y le prohibió continuar con la bóveda. En el sitio se encuentra actualmente el Museo Lincoln Borglum con exhibiciones multimedia.

 

Para eternizar a los presidentes se emplearon a 400 hombres, todos ellos originalmente en busca de oro y expertos en el uso de la dinamita y el martillo.

El proyecto contemplaba que cada figura abarcara hasta la cintura, pero la falta de presupuesto permitió solo el rostro con 18 metros de alto. Para acercarse lo más posible a las cabezas, está el Presidential Trail que te permite llegar hasta la base del monumento.  No estarás tan cerca como Cary Grant en North by Northwest (1959) pero lo suficiente como para admirar de la destreza  de Borglum y su trabajo que ha trascendido en el tiempo.