Escapa a los spas neoyorquinos, y envuélvete en lujo y bienestar en el corazón de la Quinta Avenida.

Grandes ciudades como Nueva York precisan de un oasis para olvidar el ajetreo sin tregua de toda urbe cosmopolita. Entonces, ¿porqué no tomarnos el tiempo para la relajación en medio del animado escenario de Manhattan? Aquí te propongo tres opciones de spa de primer nivel que te esperan con los brazos abiertos, en hoteles de gran pretigio.

Primero, no se puede negar la invitación al spa de The Peninsula, donde un íntimo vestíbulo nos abre las puertas a diversas salas en tonos beige e iluminación tenue, y nos interna en el placer de sus masajes de presión ligera y piedras calientes. Sus tratamientos de tres o cuatro horas permiten disfrutar de exfoliaciones, faciales y un almuerzo, a 21 pisos de la Quinta Avenida, con una extraordinaria vista de la ciudad. El ensueño de The Peninsula Spa se corona con un sorbo de agua de coco o almendras en las suites privadas de relajación.

Otro spa que merece una visita es el del renombrado Waldorf Astoria, y su emblemático edificio en Midtown Manhattan. En este hotel, el piso 19 está listo para recibirte con una seductora cortina de cristales. Su servicio personalizado al nivel del imperio de belleza Guerlain, incluye masajes de reflexología y de presión intensa de tejidos, así como deliciosos faciales de orquídeas. A resaltar que sus suites privadas son aromatizadas con esencias previamente seleccionadas al gusto, ya que el spa promete una experiencia personalizada.

A unos pasos de la Trump Tower, se encuentra una tercera opción: el Remede Spa de The St. Regis New York. El spa cuenta con un nivel de lujo por encima de la norma. Agua de Fiji y champaña esperan en la antesala, conforme entras, su atmósfera minimalista te abraza en masajes thai con elementos de meditación y en sus más recientes páramos húngaros de lodo. Se puede ordenar un almuerzo mientras se goza de los lujosos espacios alejados siempre del radar.

Para disfrutar de estos remansos de bienestar no es necesario hospedarte en estos hoteles; sólo basta hacer previa cita y eso sí, llegar con anticipación para no perdernos ningún detalle. Dependerá entonces del gusto de cada persona y del tiempo que se desee disfrutar la exquisita sensación de un masaje, la belleza de los ambientes, los aromas y las áreas de confort. El menú de opciones es amplio y sin duda es el escape from the city que estamos buscando.