Según el itinerario de una aerolínea, Guadalajara-México toma una hora y media pero la realidad es que el vuelo apenas toma 55 minutos en promedio. ¿Por qué exagerar?

Hoy día los aviones son más confiables que nunca y su capacidad para volar más rápido y llegar más lejos no tiene precedentes. Sin embargo, los tiempos de los trayectos parecieran cada vez más lejanos según los itinerarios de las aerolíneas.

Esta es una práctica que han adoptado las compañías aéreas para registrar altos índices de puntualidad, ya que si el vuelo Guadalajara-México queda registrado como un segmento de hora y media, fácilmente lo pueden cumplir siendo que se dan 30 minutos de “colchón”.

¿Cuántas veces no has salido tarde de la ciudad de origen y el piloto anuncia triunfante al llegar al destino que han llegado acorde o hasta antes del tiempo establecido? Algunas aerolíneas hasta se dan el lujo de ofrecer garantía de llegar puntuales, lo que no extraña sabiendo de esta práctica generalizada en la industria.

Tomando como ejemplo nuestro caso Guadalajara-México, la mayoría opta por sostener que el vuelo demora en promedio entre una hora 20 minutos y una hora 30 minutos, cuando revisando el tiempo que les tomó cuando no hay contingencias es de apenas 50 minutos.

Lo interesante es que la tendencia es a aumentar la duración en los itinerarios; ¡como si los aviones fueran cada vez más lentos! Así lo encontró el periódico inglés The Telegraph, luego de una investigación en los horarios publicados por las aerolíneas en los últimos 20 años.

Señala que aunque las empresas consideran tiempos de espera en aeropuertos congestionados, la realidad es que las prácticas para contabilizar el inicio y fin de un trayecto no justifican el tiempo extra contemplado en los itinerarios oficiales.

Por lo pronto, cuando pidas que te vayan a buscar al aeropuerto, considera que muy probable llegarás antes del tiempo estimado. Claro, eso si no hay demora real.