En cualquier época del año, disfrutando los picnic al sol o los paseos entre los bulevares bajo los copos de nieve, París es un destino perfecto durante todo el año para los enamorados.

Las calles parisinas se cubren de pétalos de rosas en las escaleras de Montmartre, y los puentes, especialmente el Pont des Arts y el Pont Neuf, acogen los candados del amor como símbolos de Eros.

El halo del romanticismo parisino, ha trascendido desde el año 1100 con la marca de la inolvidable pasión entre Abelardo y Eloísa, íconos de un amor que hoy descansa en el recuerdo entre las tumbas del cementerio Père Lachaise, considerado uno de los 10 lugares más románticos del mundo por la guía  Lonelyplanet.

Y para organizar a la perfección cualquier viaje d’amour en París, conviene incluir en el itinerario, un paladar gourmand y, por supuesto, el shopping. Así es que les comparto nuestros secretos para disfrutar de París todo el año, con el amor y el  romanticismo como protagonistas.

Para el desayuno o el brunch, es perfecto el acogedor Josephine, en el 69 de l’ Avenue Marceau, donde sus productos artesanales, pasteles, baguettes y una carta de cocina francesa tradicional y familiar,  es una delicia a compartir en la espectacular terraza, o en el clásico salón de la biblioteca.

El romanticismo también nos habla de regalos, y Paris nos permite acceder al lujo de las marcas como Longchamp, en el súper chic La Vallée Village a 35 minutos de Paris y a 5 minutos de Disney, que reúne a más de 100 tiendas desde Carven a Kenzo. Para llegar, lo ideal es reservar el servicio de navette Shopping Express, que sale desde la Place de Pyramides. Para quienes prefieren hacer compras en el corazón de Paris, en el 138 rue Saint Honoré, encuentran una de mis boutiques favoritas: Theveste, especializada en ediciones únicas de maravillosos textiles y serigrafías que componen cada vestimenta.

Luego del shopping, pasar por el salón de thé La Durée Royale, entre La Madeleine y Concorde, es un paréntesis de dulzura para los corazones con sus macarons. Les sugiero después, visitar la primera boutique Ladurée, Thé & Beauté, 232 rue de Rivoli, frente al Jardin des Tuileries, y elegir las esencias que más les inspiren, entre tés, velas y perfumes para continuar envueltos en amor, ternura y pasión, dignos de los cuentos de las Mil y una Noches.

Y como broche de oro, una cena de lujo, para la que recomiendo dos alternativas. En el distrito 11, la maison Astier, es un clásico de la cultura bistrot parisina, donde le plateau de fromages y el Soufflé Grand-Marnier son marca registrada.

Y nuestro favorito para terminar el día, es el súper chic “Le Chiberta”, ubicado a 20 metros de Champs-Elysées. Romántico y elegante, es un símbolo de la classe française. Distinguido por las estrellas de la guía Michelin, su carta es creación del gran chef Guy Savoy y Stéphane Laruelle. Sus 8 diferentes tipos de platos de huitres, son simplemente, un viaje al paraíso.

Para concluir cualquier viaje de amor en París, es imperdible una visita nocturna a la Tour Eiffel, que se ilumina cada hora a partir del atardecer, y disfrutar el reflejo de las miles de luces-estrellas que la visten, reflejándose en las miradas de los enamorados al besarse, y se sentirse bendecidos por su legendaria magia que toca los corazones… y desear, como siempre, el regresar.

La invitación es a que los viajes de amor en París, sean eternos!