Sea para admirar artísticos mausoleos, conocer las tumbas de personajes ilustres o adentrarnos en lo místico, existen cementerios que valen la pena visitar.

CENTRAL, Milán

Esculturas, obeliscos y templos griegos entre otras obras artísticas del siglo 19 a la fecha, decoran las tumbas de este cementerio italiano que da la impresión de ser un bello museo donde descansan importantes familias de la ciudad e ilustres como el poeta Alessandro Manzoni y el músico Giuseppe Verdi.

ARLINGTON, Virginia

Justo a lado del río Potomac, verdes colinas son el sosiego de miles de soldados estadounidenses de la Primera y Segunda Guerra Mundial, y la Guerra de Vietnam. El silencio y la paz son abrumadores al observar el enorme e impecablemente blanco anfiteatro de ceremonias, la tumba de John F. Kennedy con su llama eterna, y la siempre custodiada Tumba del Soldado Desconocido.

SAGRADO OKUNOIN

Al sur de Osaka, Japón, más de 200 mil tumbas de piedra de diversas formas y épocas engalanan el sagrado Monte Kōya, que siglos atrás fue centro del budismo Shingon. Una pirámide de estatuas Jizo (dios protector) en coloridos ropajes y el interior del templo Tôrô-dô iluminado por miles de farolillos de aceite, colman de misticismo el más grande cementerio del país.


PÉRE-LACHAISE, París

Hay poemas sobre la tumba del pianista Chopin, besos en la del novelista Oscar Wilde, y decenas de recuerdos en la del vocalista Jim Morrison. En este famoso cementerio francés de altos mausoleos, frondosos árboles y un precioso columbario, descansan un millón de almas, al este la ciudad luz.

LA RECOLETA, Buenos Aires

En lo que alguna vez fue el convento de los monjes recoletos, se encuentra este cementerio argentino que parece ciudad de imponentes criptas –muchas declaradas Patrimonio Nacional–, donde descansan los restos de Eva Perón, protagonista en la historia del país, y diversos presidentes, líderes revolucionarios, escritores y deportistas.

CENTRAL, Viena

Beethoven, Schubert, Brahms y Strauss descansan en uno de los cementerios más grandes de Austria y el mundo, donde también Mozart tiene un monumento honorífico. Al fondo del camino principal, destaca la cúpula verde de la iglesia de San Carlos Borromeo, y en el Jardín del Poder y la Paz, se siente tranquilidad en contacto con la naturaleza. ¿Quieres verlo en video? Aquí.