Conoce el mercado que vende especias exóticas y alimentos muy preciados en la ciudad más importante de Turquía.

HACE SIGLOS, especias y otros perecederos de toda Asia viajaban por la Ruta de la Seda hasta llegar a Egipto y de ahí a Constantinopla (actual Estambul), donde los productos se vendían en el Bazar de las Especias. De ahí, la preciada mercancía se distribuía a Europa. Yo visité este legendario lugar como parte de mi tour por Estambul y me quedé muy sorprendida porque más que un mercado común me sentí en un espacio de lujo y con mercancías más exquisitas que el food hall de Harrods en Londres.
Aquí puedes encontrar caviar, curry indio, miel, azafrán iraní, nueces de todos tipos y tamaños, frutos secos y cristalizados, especias exóticas y de uso medicinal, quesos, flores, encurtidos, café recién molido, tés de pétalos de hibiscos y lo que te imagines, además de dulces turcos, incluidas por supuesto las delicias turcas (lokum) de pistacho, agua de rosas, mandarina, menta y muchos otros sabores.
Aunque no compres nada (lo cual es imposible) la visita es toda una experiencia. No esperes mucho regateo, pero si muchos puesteros que te pueden hablar en español, aceptan tarjetas de crédito y hasta te empacan al alto vacío en hermosas cajas de regalo. Yo compré dátiles e higos rellenos de nuez y llegaron en perfectas condiciones a México.

Por cierto, al salir del bazar, te espera otra sorpresa: el famoso Puente Gálata.

Desde la entrada puedes advertir la gran cantidad de productos comestibles que se venden a granel. Van desde semillas para alimentos cotidianos hasta especias y especialidades como el caviar y el azafrán.

Los puestos están llenos de vida, con compradores negociando los precios con los vendedores, acostumbrados a los turistas y capaces de hablar varios idiomas.

Hay puestos con letreros en otros idiomas, como el árabe, para los muchos turistas del Medio Oriente, y otros en inglés para los visitantes de Occidente.

Como ninguna comida está completa en Turquía sin café o té, no podían faltar los instrumentos con el estilo tan característico del Oriente. De hecho, en algunas tiendas es costumbre ofrecer a los clientes una bebida caliente, especialmente cuando se trata de una compra mayor.

Ese día, uno de los puesteros inauguraba su local y para festejarlo, ofrecía una degustación gratuita, a la que todos gustosamente querían participar.

Poco más del 90% del azafrán del mundo es producido por Irán y encuentra un buen mercado entre los turcos. Como puedes ver, se vende en atractivos envases, denotando así su calidad.

Los colores de las especias dan a los establecimientos mucha vida. Los hay de todos los orígenes y para muchos platillos tanto de la propia Turquía como de otros países.

El vendedor da una demostración a una turista sobre la calidad del azafrán, en función de sus cualidades para “pintar” los alimentos de su color caracterísitco.

Otra especialidad de este mercado son los frutos secos y cristalizados, incluyendo nueces, higos, kiwi, chabacanos y naranjas.

Algo irresistible en este mercado son los dulces cuya sola presentación ¡los hace deliciosos a la vista!

Fotografías: Armando Dájer

 

 

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