El dulce aroma del vino caliente, las galletas de jengibre y las mermeladas inundan las calles de las ciudades europeas en la época de Adviento.

Hablar de los inicios de los mercadillos navideños es remontarse a la Edad Media, cuando los comerciantes se reunían en las calles para hacer su última venta del año, previo al duro invierno del centro y norte de Europa. Desde entonces esa práctica se ha extendido por todo el Viejo Continente.

La tradición dice que los mercadillos navideños deben de estar abiertos durante las cuatro semanas de Adviento y situarse en la calle junto a lugares históricos,  sólo que cada ciudad le ha dado su personalidad.

P1080281chicaLa constancia más antigua que se tiene de un mercadillo corresponde a Dresden, Alemania en el año 1434 y hasta la fecha lo siguen celebrando en la plaza de Altmarkt con una gran pirámide navideña al centro y un castillo para hadas. Consta de 250 puestos, donde venden figuras de madera, reproducciones del Cascanueces, dulces típicos de ciruela pasa y pan de especias, sin faltar el Glühwein, bebida a base de vino caliente y especias, para quitar el frío.

El mercadillo de la ciudad alemana de Nuremberg  tiene como personaje principal a Christkind, una embajadora que inaugura el evento, da la bienvenida a los visitantes y regala juguetes a los niños en los hospitales.  Aquí no falta el Feuerzangenbowle (pongan a trabajar la imaginación, porque la traducción literal es ponche de lenguas de fuego), además de pan de jengibre y una muñeca hecha de nueces, pasas, higos y ciruela seca.

mercado plaza mayorEn España han acogido muy bien esta bonita tradición imprimiéndole su sello. El  mercadillo más grande de  Madrid lo encontrarán en la Plaza Mayor con las clásicas figuritas para los nacimientos (conocidos en España como “belenes”) y decoraciones navideñas, pero aquí incluyen una zona dedicada a artículos de broma para el día de los Santos Inocentes.

Barcelona también se distingue por su mercado en Santa Lucía, en la Plaza Nova, en pleno Barrio Gótico. En este se puede comprar todo para decorar un árbol navideño, artesanías y las conocidas figurillas para los nacimientos, pero curiosamente lo que más se vende es el famoso caganer, un personaje que no puede faltar en los belenes de Cataluña.

Si viajas a Europa este invierno, seguramente te encontrarás con algún mercado navideño, y aunque haya frío, el calor de la gente y un buen vino caliente te harán olvidar el clima.

Eroeffnung Christkindlesmarkt Nuernberg