Aquí te van algunas curiosidades de la montaña más alta del mundo: toma nota por si tienes en mente conquistarla algún día. 

NO HAY QUE ESCALAR PARA CONOCERLO

EN VUELOS A KATMANDÚ te puede tocar ver los picos del Himalaya. Pero si no, existen tours de 50 minutos para volar por el Himalaya y disfrutar desde tu asiento de la vista del amanecer en el Everest. En tierra, puedes hospedarte en algún poblado del valle de Shigatse al pie de la montaña y conocer la cultura de la región.

TIENE SU COSTO Y NO ES BARATO

SUBIR EL EVEREST requiere estar en excelente condición física y desembolsar entre 20 mil y 50 mil dólares, además del permiso del gobierno de Nepal por $11 mil dólares. Toma dos meses para llegar a la cima a 8,848 metros sobre el nivel del mar. Ahí el oxígeno es apenas 33% del que usualmente respiramos.

NO ESTÁ NADA QUIETO

A causa de la fricción entre las placas tectónicas, la montaña ha registrado aumentos de altura de 3 milímetros por año y tiene tendencia a moverse hacia el noreste a un ritmo anual de 4 centímetros. Sin embargo, la tendencia puede alterarse con eventos como el fuerte sismo del 2015 en la región.


TIENE MÁS DE UN NOMBRE 

Se le conocía como Pico XV hasta 1865 cuando se renombró en honor del topógrafo y coronel británico George Bestin Everest (quien nunca conoció la montaña). Sin embargo, en Nepal se le llama Sagarmatha (Diosa del Cielo) y en China, Chomolungma o Qomolangma Feng (Madre del Universo).

HAY QUIEN CERTIFICA CADA HAZAÑA 

La periodista americana Elizabeth Hawley ha registrado desde 1960 quiénes han logrado escalar hasta lo alto. ¡Sin su visto bueno es como no haber subido!

NADIE SE ATREVE A SUBIR SIN LA AYUDA DE LOS SHERPAS

Son nepalíes que viven en las faldas del Everest y con mucha experiencia para sortear obstáculos. Ellos guían a los turistas escaladores.