Coco Chanel, enamorada de Lausanne y el Lago Leman , decidió dormir ahí para siempre. ¿Qué tiene este rincón suizo que a cualquiera hechiza?

EN EL LAUSANNE de la Belle Époque, Charles Chaplin, Benito Mussolini y Charles Lindbergh alguna vez lo hicieron su hogar. También la mujer que redefinió la moda en el mundo, Coco Chanel, hizo de Lausanne su refugio. Hoy el glamour de esta ciudad en la Suiza francesa se advierte en el hotel Beau-Rivage Palace y el céntrico Lausanne Palace, cuya mejor suite ostenta el nombre de Coco y se ofrece por 5 mil dólares la noche. Desde ambos se aprecia la belleza del lago donde surcan barcos de vapor de 130 años de antigüedad, en camino a Ginebra, Evian, Montreux y Vevey.

Muy cerca están los viñedos de Lavaux, patrimonio de la UNESCO y el Chateau de Chillon, fortificación de la Edad del Bronce que inspiró a escritores como Victor Hugo y Jean-Jacques Rosseau.

En Lausanne, los lugareños suben las escaleras de madera construidas en el siglo 13 para llegar a la catedral protestante de Notre-Dame, reconocida como la edificación gótica más importante de Suiza. Si aún te queda aliento puedes subir los 232 escalones de su torre principal, donde la magnificencia de Los Alpes y el lago a sus pies provocan asombro.

Fiel a una tradición de más de 600 años, Lausanne mantiene un centinela que “vigila” desde esa torre que no hubiera incendios durante la noche: da la hora entre las 10 PM y las 2 AM, en señal de que la ciudad se encuentra en orden. De hecho, en su honor se le pidió grabar su voz anunciando las estaciones del metro de la ciudad, la más pequeña del mundo en tener uno.

Junto con sus trolebuses eléctricos y autobuses, el sistema de transporte es uno de los más completos de Europa; no hay rincón que no cubra y por supuesto, opera bajo el rigor de la puntualidad suiza.

Un detalle único en Europa es que todo huésped de hotel en Lausanne recibe a su llegada una tarjeta que le da acceso gratuito al sistema de transporte urbano, cortesía de las autoridades locales. Además es un lugar de excelencia para estudiar francés durante el verano.

Desde 1914, la ciudad alberga al Comité Olímpico Internacional y un Museo Olímpico con el mayor acervo sobre las Olimpiadas en el mundo. Los amantes de las artes encontrarán distintas manifestaciones, destacando que en junio y diciembre se puede disfrutar del Bejar Ballet Lausanne, compañía de danza de talla mundial y orgullo de la ciudad desde 1987.

Desde Ginebra puedes llegar a Lausanne por el tren que bordea el lago. De hecho, así llegué yo, y conforme nos ibamos aproximando, de inmediato entendí por qué Coco Chanel decidió soñar en esta tierra y dormir para siempre en sus aguas y montañas.