Ningún otro nombre le podía quedar mejor a la reserva natural más grande del Caribe mexicano: Sian Ka’an,  donde nace el cielo o puerta del cielo, según la lengua maya.

View of Pyramide at Muyil Ruins, Mexico

Inexplorada y casi desconocida dentro de la Rivera Maya de Quintana Roo, llegar a Sian Ka’an es como entrar a un nuevo mundo lleno de flora y fauna casi desconocidos, especies en peligro de extinción han encontrado aquí un lugar donde vivir y reproducirse tranquilamente. Con todos estos atributos era de esperarse que fuera un área natural protegida por el gobierno mexicano y que la UNESCO la declarara Patrimonio de la Humanidad.

El viaje hay que planearlo y contratar un guía o tour de los que promueven el ecoturismo en Cancún o en el poblado de Tulum (a sólo a seis kilómetros de Sian Ka’an), ya que ellos están capacitados para explicar lo que es la reserva y saben los lugares que se pueden visitar y las áreas que están destinadas solamente para investigaciones científicas. También existe una asociación llamada Amigos de Sian Ka’an con la que nos podemos asesorar para saber la forma adecuada de visitar la reserva sin dañarla.

Sian Ka'an  1

Su naturaleza es tan diversa, que realmente es como llegar al cielo; es un lugar privilegiado con áreas prácticamente vírgenes, manglares, lagunas y cenotes interconectados entre sí que no podemos menos que maravillarnos. Las actividades recreativas están comprometidas con el cuidado del entorno  y  la concientización ecológica. Una vez en la reserva se puede apreciar lo delicado de la naturaleza al observar aves y otros animales en peligro de extinción, recorrer en bote las zonas de manglares y descubrir las huellas que dejan las tortugas al desovar en las playas.

Hawksbill sea turtle (Eretmochelys imbricata) in blue water

Mención especial merece la experiencia de bucear en sus aguas transparentes  muy cerca del Arrecife Mesoamericano —el segundo más grande del mundo—, y ver por primera vez a  los petenes, unos islotes de selva entre las marismas con un cenote en el centro. Otra sorpresa son sus zonas arqueológicas; se cree que Sian Ka’ an era paso comercial entre Tulum y Muyil y por esa razón hubo varios asentamientos, que actualmente pueden apreciarse en 23 vestigios, entre ellos las ruinas de Chenchomac,  Oxamach, Tampak y Chunyaxche, más conocida como Muyil.

Recorrer Sian Ka’an, es valorar lo que la tierra nos regala y  la riqueza natural de México. La experiencia es maravillosa, son de esos viajes que te renuevan interiormente y te pintan una sonrisa en el rostro, de verdad te sientes en la puerta del cielo.

¿A quién no le gustaría regresar así de sus vacaciones?