Entrevista a Ana Rosa Ordoñez Vizcarra: Viajera de corazón, doña Ana Rosa nos comparte sus experiencias por el mundo y aunque ama cada lugar que ha visitado, nos confiesa su predilección por la India,  país que le ha dejado muy gratos recuerdos.

Con sólo saludarla, doña Ana Rosa Ordoñez Viscarra nos transmitió una gran energía con sus expresivos ojos y su sonrisa, compartiendo sus anécdotas desde París y los lagos italianos, hasta Vietnam y algunos poblados de China. Y es que desde joven, la directora escolar tapatía ha descubierto poco a poco el mundo con su esposo, sus tres hijas, sus primas y sus amigas. En entrevista nos comparte esta pasión por los viajes y los encantos de la India, uno de sus viajes más preciados.

Entiendo que usted es una viajera apasionada desde joven, ¿cuáles han sido sus principales motivadores?

Digitalizar_032715_105208Con la lectura siempre se abre mi mente al mundo y me dan ganas de viajar. Cuando era pequeña, una compañera de primaria me prestaba cuentos de viajes, y yo pasaba mucho tiempo leyéndolos, a pesar de ser muy traviesa en la escuela. Supe que tenía que ver con mis propios ojos todo lo que leía. Uno de los primeros fue La sirenita, del escritor danés Christian Andersen, que se desarrolla en la ciudad de Copenhague. Así pasé mucho tiempo de mi vida, ya que mi primer viaje a Europa fue cuando tenía 24 años, y después ya no pude parar.

¿Qué tipo de viajes le gusta realizar?

Me gusta descubrir un destino al máximo: el arte, la cultura y la arquitectura que una ciudad ofrece. También, observar los rostros de la gente tan distinta en cada parte del mundo. Me gusta viajar con mi esposo, con mis hijas o con alguna amiga, en eso no hay problema. Hay veces que al ver los mapas que tenemos en la escuela primaria donde soy directora, me pongo a pensar qué punto del mundo se ve interesante, o dónde todavía no he estado y comienzo a planear.

Seguramente es difícil elegir uno de sus mejores viajes, pero si pudiera, ¿cuál sería, y por qué?

Dña Ana Rosa 3Todos, ¡en verdad! Pero uno de los más sorprendentes fue a la India, por su belleza natural, sus contrastes culturales y la riqueza de sus monumentos. Fui acompañada de mi esposo en un tour de varias semanas, y los hoteles en los que nos quedamos parecían palacios… muchos lo fueron.

India es enorme, ¡tiene casi lo doble de extensión que México! ¿qué lugares serían los imperdibles?

otraDefinitivamente el Taj Mahal, el monumento más grande al amor, y sin duda, uno de los más deslumbrantes que he visto en el mundo. Está en la ciudad de Agra, y se construyó en el siglo 17, en honor a la esposa del emperador, que murió al dar a luz a su hija. Como está en alto, al llegar, ¡parece que se suspende en el aire! En su interior, las paredes están decoradas con piedras preciosas como rubís, esmeraldas, y ágatas. Una de sus habitaciones tenía el techo abierto, para que quien se acostara ahí pudiera ver las estrellas.

An Indian boy in school uniform waits for a rickshaw driver to make an adjustment on a cool morning in New Delhi, India, early Friday, Dec. 16, 2011. The rickshaw is a common mode of transport in many Indian cities. (AP Photo/Kevin Frayer)

Por supuesto, también hay que conocer Nueva Delhi, la capital. Sus calles son caóticas, entre pequeños carros y bicicletas, y sus monumentos son de una arquitectura que nunca había visto antes. A mí me llamaron mucho la atención las pequeñas tiendas de telas extravagantes y curiosidades que encontré por todas partes. Y muy cerca, se encuentra la ciudad de Jaipur, también conocida como la ciudad rosa, que está en el centro del país.

Otro lugar sería Khajuraho, donde está el mayor conjunto de templos hinduistas del país; tienen figuras eróticas en las que dicen que se inspiró el famoso Kamasutra. También recomendaría ir a Benarés, una de las principales ciudades de peregrinación. Y lo que no hay que perderse en India, ¡es un paseo en elefante!

Siendo la India uno de los países más poblados del mundo, ¿cuáles fueron esos pequeños detalles que llamaron su atención de la gente?

India - Donne in sari al lavoroSu cultura y sus creencias son muy distintas a las nuestras. En Nueva Delhi, por ejemplo, me tocó ver algunas vacas pasar tranquilamente por una gran avenida llena de flores, y lejos de tratar de esquivarlas, todos las respetaban. Esto porque en la India, la vaca es un animal sagrado. Gran parte de la población cree en la reencarnación y respetan mucho la naturaleza.

También, su vestimenta es la más bonita que me ha tocado ver. Hay partes en la India que son muy áridas, y las mujeres usan los llamados saris en tonos intensos como naranja o rojo, que son una especie de vestido largo, muy típico de la India. Así que ¡imagínate verlas caminar así por el desierto!

Cuéntenos una anécdota divertida de este viaje, ¡que no pueda olvidar!

mercaderEstando en Nueva Delhi, llegué a una tienda a comprar telas de seda, pero al no hablar su idioma, me trataba de comunicar en inglés. Al parecer, no podía comprar menos de 5 metros de tela, y yo no entendía por qué. Entonces el encargado de la tienda me condujo a un segundo piso, donde se encontraban telas aún más bellas. Me subió a un banquito y, entusiasmado, me empezó a enredar los metros de tela, como si fuera la Estatua de la Libertad, y el calor alcanzaba los 40°. Una vez que acabó, me tomó una fotografía y claro que me lo quiso vender. Por fin, entendí que 5 metros de tela es lo que se necesita para elaborar un sari, como los que yo había visto en el desierto.

¿Cuál ha sido el lugar, o bien, la región del mundo que más le ha robado el aliento, y por qué?

Por un lado, el sudeste asiático: países como Tailandia, Vietnam e India; por otro lado, Europa, pues creo que no hay región del mundo con tanta belleza histórica; basta pensar en ciudades como Viena o Praga.

Al día de hoy, ¿qué ha dejado en usted toda la experiencia de recorrer el mundo?

Una gran satisfacción en mi vida. Viajar me ha dado más cultura y apertura al mundo que cualquier otra cosa. Aprendes arte, gastronomía, y distintas formas de vida, pues te toca de todo: hoteles grandes y pequeños, bellos y no tanto. Y luego, quieres seguir viajando, seguir descubriendo lo más que se pueda. También, creo que hay un ángel que te ayuda, claro que hay que cuidarse y estar siempre atento, pero cuando viajas con buena actitud y con el deseo de vivir al máximo, siempre aparece gente que se encarga de sacarte de cualquier apuro. Por eso siempre llevo pequeños regalos de México conmigo, para darlos a la gente que voy encontrando en el camino.

Por último, nos gustaría saber, ¿qué recomendaría para disfrutar de los viajes?

Hay que prepararse para todo porque uno a veces no le atina ni al clima, y los viajes son como la vida: hay días buenos y días malos, y como sea que te vaya, hay que seguir el camino. No hay viaje feo, pues todos los viajes son interesantes, siempre aprendes algo y te quedan los mejores recuerdos. Cuando eres joven, no necesitas de tanto para viajar, tan sólo ganas y una maleta. Para personas mayores de 40 o 50 años, yo recomiendo mucho los cruceros, porque se puede explorar lugares recónditos con mucha comodidad; te cargan hasta la maleta y comes delicioso. También, acudir a una agencia de viajes pues son grandes consejeros al momento de planear.

Hoy día, el mundo se puede conocer a través de la televisión o en fotografías, pero no hay como sentirlo, olerlo y tocarlo, por uno mismo. Y siempre he dicho que invertir en viajar es invertir en vivir.