Millones salen a las calles para celebrar el cambio de estación, el triunfo del bien y la igualdad de los seres humanos. ¿Cómo no festejarlo a todo color?

CAMINABA EN NUEVA DELHI hacia el Templo del Loto, famoso por su forma de flor, cuando un hombre sin previo aviso me aventó un polvo más verde que el agua de Cancún. Apenas me desempolvaba los hombros cuando varias mujeres pasaron lanzando polvos tan encendidos de tono como sus frescos sari, que aquí ayudan a soportar los 40 grados que castigan a la capital gran parte del año. “Bura na Mano Holi Hai”, decía una de ellas sonriendo: ¡no se ofenda, es Holi!

Y era cierto, estábamos en la última luna llena del mes lunar hindú Phalguna, la antesala de las lluvias y el calor; tiempo de celebrar como desde el siglo 4 y que usualmente cae en algún día entre febrero y marzo.

¿Por qué se celebra?
Según la leyenda, Holi hace referencia a Holika, quien se había propuesto matar a su sobrino Prahlad por negarse a adorar a su padre, Hiranyakashipu, un demoníaco monarca que vivió en la India hace miles de años. El joven mantenía su fidelidad hacia el dios Vishnu quien lo protegió matando a la tía y al propio padre antes que ellos lo hiciesen. Así, el bien venció y desde entonces la India lo celebra con hogueras. Días antes se recoge leña y se coloca en parques y cercanías de los templos con una efigie para representar a Holika, la tía. La víspera de Holi la gente hace el ritual de Holika Dahan que consiste en prender el fuego entre cantos y bailes, mientras que en las casas se disfruta de comida como gujiya (empanadas dulces), mathri (galletas saladas) y malpuas (tortitas dulces a base de alguna fruta como plátano). Lo que sigue es un día de intensa convivencia y mucha, mucha pintura en polvo.

Al día siguiente
En Holi se desata la fiesta de los polvos de color o gulal, donde aprendí que los niños no dudan en aventar globos llenos de agua con colorante a todos los que pasen frente a ellos.

La tradición de pintarse entre sí, además de remontarse a la malvada Halika, también tiene explicación con Krishna, la encarnación azul del dios Visnú. Preocupado que su amada Radha lo rechazara por su piel azul, la deidad siguió el consejo de su madre y pintó el rostro de la joven del mismo color que el suyo. Hasta que me lo explicaron entendí por qué hay parejas de novios que se pintan la cara del mismo color, durante Holi.

Para muchos es emocionante planear días antes qué colores de polvo utilizarán para la festividad, pues cada tono tiene su significado; hay quienes llevan varios polvos consigo y otros que se apegan a uno solo.
Debo decirte que yo y los demás extranjeros en Delhi eramos el blanco favorito de los locales porque les divertía igualarnos dejándonos tan variopintos como ellos. ¡Es el día del año que menos fuereño te sientes!

Al final de Holi, es un reto quitarse la pintura. No por nada ese día el Times of India, el periódico de mayor tiraje en inglés, publica tips de cómo hacerlo, sugiriendo preparaciones de papaya con miel y tierra de arcilla. También aprendí que ayuda mucho si antes de que te bañen de pintura te pones crema humectante en la piel y aceite en el cabello. Claro que para evitar complicaciones, hay turistas que prefieren llevársela tranquilos y celebrar Holi en eventos “light” del hotel donde se hospedan, pero como ya te habrás dado cuenta, ¡yo soy de los que prefieren la acción!

A cada región, lo suyo
Los festejos del “Triángulo Dorado”, entre Delhi, Jaipur y Agra, son más fiesta que espiritualidad, en tanto que al sur de la India, Holi tiene un tono mucho más solemne y religioso. En la capital son días de festejos y por momentos ni siquiera puedes ver bien en las calles de tanto polvo de colores en el ambiente. Y a ello hay que sumar cantos, bailes y un tanto de bebidas, en una ciudad de por sí pintoresca y bulliciosa.
Esto es distinto en Mathura, al sur de Nueva Delhi y 50 kilómetros al norte del Taj Mahal. Según se afirma ahí nació Krishna y luego pasó su infancia en la cercana Vrindavan. Ambas ciudades están en Braj, una región de historia ancestral que recibe desde una semana antes a peregrinos hindúes durante las celebraciones de Holi. Braj tiene sus variantes; por ejemplo, en Barsana, donde vivía Radha, la amada de Krishna, las mujeres celebran dando palazos a los hombres (en forma juguetona) y en el templo Banke Bihari, los sacerdotes avientan a los presentes flores en lugar de polvos.

Los elefantes también celebran
En el estado de Rajastán, a unos 200 kms al suroeste de Nueva Delhi, los paquidermos son figura central. Y es que hay que ver cómo se esmeran sus dueños para vestirlos y pintarlos de colores vivos, cerca del complejo palaciego de Amber, construido en el siglo 16. Sobre su piel se pintan elaboradas figuras multicolores que hacen juego con telas y joyas. Después de lucirse en una procesión el elefante más bonito es premiado.

Curiosidades del Holi

  • EN LA INDIA no existe técnicamente la primavera: las estaciones están definidas por los monzones que traen lluvias de junio a septiembre. El resto del año se habla de la estación antes de los monzones, la que va después, y el invierno. Para los indios Holi viene a celebrar el fin del invierno y la estación previa al monzón.
  • Los gulal o polvo de colores suelen fabricarse con herbolaria recomendada por médicos tradicionales (ayurvedas) de modo que son benéficos para la piel y los males por cambio de estación. Sin embargo, ha ido en aumento el uso de colores sintéticos provenientes de China a un costo hasta 55% menor que las variedades naturales hechas en el país.
  • El polvo gulal también se emplea en otros actos importantes de la vida de los hindúes, como en los días de preparación para una boda y funerales.
  • Los musulmanes de la India no se niegan a participar en el Holi; después de todo se trata de celebrar igualdad.
  • Nepal, es otro país donde se celebra Holi ya que tiene una población importante de hindúes.
  • Una vez concluido Holi, es costumbre vestirse elegantemente y asistir a reuniones para obsequiarse entre sí dulces tradicionales.
  • La celebración se ha hecho popular en algunas partes de Europa y Estados Unidos pero no tiene ningún significado religioso, sino que solamente se trata de algo “cool” para vivir y compartir en redes sociales.

 ¿Cuál es tu color de gulal?

Azul: Paz y confianza
Amarillo: Gozo e intelecto
Verde: Armonía y prosperidad
Magenta: Balance emocional
Café: Seguridad y protección
Rosa: Amor incondicional
Rojo: Vida, amor y fertilidad.
Naranja: Creatividad y entusiasmo