La capital vietnamita encierra la esencia de un país de gran riqueza cultural, que hoy se entremezcla con una modernidad imparable.

DINÁMICA y llena de vitalidad la capital de Vietnam es un enjambre de motociclistas y peatones que se abren paso en estrechas calles del casco viejo y las avenidas del Distrito Colonial. Al principio, el aparente caos toma de sorpresa pero luego no tarda uno en disfrutar perderse entre las calles y dejarse asombrar por una ciudad que levanta rascacielos a toda velocidad.

Hanoi fue capital de Indonesia Francesa (1887) y ocupada por los japoneses durante la Segunda Guerra Mundial. Hoy es un contraste entre el pasado ancestral con edificaciones como la Ciudadela; el pasado colonial francés con la Ópera, y el Palacio Presidencial Ho Chi Minh, bajo la modernidad de centros comerciales y torres de oficinas y departamentos.

El bullicio de la ciudad aún deja espacio para la tranquilidad alrededor del lago Hoan Kiem, donde el Puente del Sol Naciente, pintado en rojo vivo, conduce al templo Ngoc Son, el más visitado por los turistas. Este lago tiene gran relevancia para los vietnamitas pues según la leyenda, en sus alrededores el emperador Le Loi recibió de una tortuga una espada que le dio el poder para vencer la invasión de la dinastía Ming de China. Una pagoda sobre las aguas dulces resguarda la tortuga momificada.

Otra pagoda de gran importancia es la Tran Quoc (Defensa Nacional), la más antigua de la ciudad, creada en el año 545. Tiene 11 niveles, cada uno de 6 puertas , custodiadas por estatuas de Amitabha, el buda celestial. Al noroeste de la ciudad está la plaza Ba Dinh, con el Mausoleo en honor al líder comunista y revolucionario Ho Chi Minh, cuyo rostro aparece en billetes y edificios públicos. Su cuerpo se exhibe en el Mausoleo, ubicado cerca de la humilde residencia donde vivía.

Pagoda Tran Quoc

A unos pasos de ahí también se encuentra la Pagoda del Pilar Único, cuya arquitectura asemeja a una flor de loto, en medio de un lago artificial. Es lugar obligado de las parejas que desean tener muchos hijos y que no dudan en llevar una ofrenda al altar de Buda en el interior de la pagoda.

Otro punto cercano y de gran interés es el milenario Templo de la Literatura, creado alrededor del año 1076. Se trata de la primera universidad de Vietnam donde se enseñaba composición literaria y clásicos confucianos. ¡Aún se pueden apreciar 82 losas con el nombre de sus estudiantes!

Una experiencia única es el Teatro de Marionetas sobre el Agua Thang Long. donde ingeniosos personajes narran mitos, costumbres y escenas cotidianas, con música en vivo.

Siendo un país con un pasado bélico no podía faltar el Museo de Historia, el Museo Hoa Lo y el Museo de Mujeres, que habla de su rol en el devenir del país.

La experiencia vietnamita obliga a degustar un plato de pho, a base de fideos de arroz en caldo de ternera con trozos de carne. Yo disfruto el mío mirando el lago Hoan Kiem agradecido de haber venido a esta hermosa ciudad de lagos, pagodas y rascacielos.