Si algo abunda en la Península de Yucatán son las iguanas de distintas especies. No es difícil dar con ellas; de hecho te las puedes encontrar en cualquier parte: desde las ruinas de Chichen Itzá, en el campo o las ciudades, hasta los hoteles de la Riviera Maya, como este ejemplar que andaba tomando el sol frente a las paradisíacas playas del Caribe, entre turistas maravillados, que nunca habían visto uno en su vida.

En la península se les conoce con el nombre maya de tolok. Son reptiles de sangre fría que apenas sale el sol, ocupan un lugar en bardas o cualquier espacio que les permita mantenerse inmóviles por horas, bajo el calor flamígero y húmedo del trópico; un paraíso para estos animalitos.

Fotografía: Armando Dájer