Fotografía: Armando Dájer

HABÍAMOS ATERRIZADO EN EL AEROPUERTO Charles de Gaulle y la emoción de estar ya en París era inevitable. Así que con cámara en mano comenzaba a almacenar recuerdos del viaje mientras el avión de Air France, recién aterrizado desde México, avanzaba hacia la terminal 2F, abriéndose paso entre edificios, aviones y pistas. De pronto apareció en la ventana del avión el Concorde dirigiéndose directo a nosotros con su puntiaguda nariz y potentes motores.

Fue un susto de fracciones de segundo hasta que me di cuenta que las llantas de la nave estaban sujetas y que solo se trataba de un monumento a una de las grandes proezas de la aviación mundial; un orgullo de la ingeniería anglofrancesa.

Los 20 supersónicos de British Airways y Air France dejaron de volar en 2003 por incosteables y aunque han transcurrido 15 años, todavía se habla de una media década más para volver a ver en el aire modelos que rebasen la velocidad del sonido. Mientras tanto, puedes conocer el interior de un Concorde en varios museos como Le Bourget (Francia) y el Imperial War Museum (Inglaterra) o admirar su exterior en el aeropuerto parisino, como yo, ¡pero sin darte un susto!

DÓNDE PUEDES CONOCER AL CONCORDE