La fiesta de la cerveza ya empezó en Alemania y para vivirla a tope hay que dirigirse a Munich, al norte de los Alpes Bávaros.

Llegar al Oktoberfest es adentrarse en un poblado alemán dentro de la propia ciudad de Múnich, ya que los festejos abarcan 14 enormes carpas cuyos diseños se asemejan a casas de campo, y otras más pequeñas de peculiares estilos. Eso sí, ¡todas sirven cervezas! Y no cualquier tipo: deben cumplir con criterios específicos, como el grado de alcohol y el lugar de producción para hacerse dignas de este famoso festival de Alemania, que por algo ha sido reproducido en numerosos lugares del mundo.


Siempre atiborrado de gente en trajes típicos y con buen ambiente, el tradicional grito de “O’zapft is!” (¡ya está abierto!) marca el comienzo del festival, que este año será entre el 22 de septiembre y el 7 de octubre. Luego, los barriles de cerveza alemana se sirven a chorros, junto con salchichas, pretzels y platillos de pollo, pato y res; se instalan juegos mecánicos (sí, te puedes subir a la icónica rueda de la fortuna), y se presentan espectáculos de motocicleta y desfiles de disfraces.

Si piensas ir en familia, ten en cuenta que los martes están pensados para disfrutar con los pequeños. Además de descuentos, encontrarán desfiles y shows especiales, y hasta una gran área de juegos que incluye aventuras en tercera dimensión. Y si quieren escoger una carpa, la Augustiner-Festhalle es la más indicada.

Al Oktoberfest, los habitantes de Múnich le llaman die Wies, por su locación en Theresienwiese (o Prado de Teresa), muy cerca de la Estación Central. La entrada al festival y a cada una de las carpas es gratuita, pero no olvides llegar temprano, o incluso hacer reservación en una carpa, para disfrutar del festival de la cerveza más grande del mundo, tradición bávara desde 1810.

Oktoberfest
Theresienwiese en Múnich, Alemania.
Del 22 de septiembre al 7 de octubre de 2018.

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