Con obras de grandes maestros de la pintura el Museo Thyssen-Bornemisza celebra sus 25 años en en la capital española.

Desde febrero, el Thyssen-Bornemisza de Madrid, presenta Obras maestras de Budapest, del Renacimiento a las Vanguardias, una exposición que mostrará por primera vez en España una destacada selección de pinturas, dibujos y esculturas procedentes de las colecciones del Museo de Bellas Artes de Budapest y de la Galería Nacional de Hungría.

Noventa obras de escuelas como la italiana, alemana, flamenca o española, desde el siglo XV al XX, que incluyen grandes nombres de la historia del arte como Durero, Leonardo da Vinci, Rubens, Velázquez, Tiepolo, Cézanne y Manet, además de interesantes ejemplos de artistas húngaros, que permitirán ofrecer a los visitantes una muestra representativa de las colecciones de estas instituciones.

Esta será la primera cita del programa expositivo con el que en 2017 se celebra el 25 aniversario de la apertura al público del Museo Thyssen, un programa que irá acompañado de todo tipo de actividades. El recorrido por las obras maestras de Budapest está articulado en torno a siete secciones: el Renacimiento en el Norte, que muestra la pintura alemana del siglo XVI a partir de artistas como Alberto Durero, Lucas Cranach el Viejo y Hans Baldung Grien; el Renacimiento en el Sur, que tiene ejemplos de Leonardo da Vinci, Lotto, Rafael y Bronzino; el Barroco en Flandes y Holanda, una sala con obras de Peter Paul Rubens y Anton van Dyck; el Barroco en Italia y en España, que exhibe lienzos de Annibale Carracci, Alonso Cano y Velázquez; el siglo XVIII en Europa, con una excelente representación de la escuela veneciana de la mano de Sebastiano Ricci y Giambattista Tiepolo, magníficas piezas de maestros centroeuropeos poco conocidos en España, así como un conjunto de esculturas de Franz Xaver Messerschmidt; una sala monográfica dedicada a la nueva imagen de la mujer, con obras de Manet a Kokoschka, y, por último, la modernidad: de Pissarro a Bortnyik, que presenta el arte internacional desde el siglo XIX hasta la Primera Guerra Mundial.

Los fondos del Museo de Bellas Artes de Budapest son el resultado de la suma de varias colecciones antiguas, principalmente la de los duques Esterházy, adquirida por el Estado húngaro en 1870, a la que se unieron poco después otras como las del abogado Miklós Jankovich o la del arzobispo János László Pyrker, así como obras procedentes de adquisiciones o donaciones particulares, llegando a contar en la actualidad con más de 100.000 piezas.

Además de la colección de pinturas de maestros antiguos, que es la más significativa, el museo alberga importantes ejemplos de obras sobre papel, esculturas, antigüedades griegas, romanas y egipcias y piezas modernas. El museo se constituyó en 1896, coincidiendo con la celebración del milenario de la fundación de Hungría, aunque no abrió sus puertas hasta diez años más tarde, en 1906. Hacia 1913, ya incluía entre sus fondos arte moderno húngaro como una categoría propia, conjunto que se fue incrementando hasta que, en 1957, se decidió separarlo del resto del arte europeo, creándose oficialmente la Galería Nacional de Hungría.

A partir de ese momento, el museo se concentró en las obras europeas, desde la Antigüedad hasta nuestros días, mientras que el arte nacional quedó a cargo de esta nueva galería. En 1975, el museo le transfirió también sus fondos de maestros antiguos húngaros, de la Edad Media al Barroco, así como piezas de artistas nacionales de los siglos XVII y XVIII, y se creó una sección contemporánea, con arte húngaro posterior a 1945.

Recientemente se ha planteado una nueva estructura institucional que no separe las colecciones según la nacionalidad de los artistas. Uno de los objetivos de la reunificación es que las obras de maestros antiguos, tanto internacionales como húngaros, y los retablos medievales se agrupen en el Museo de Bellas Artes, razón por la cual su edificio está siendo reformado en la actualidad. Las colecciones húngaras e internacionales de los siglos XIX y XX se ubicarán en una nueva sede de la Galería Nacional de Hungría, cuya construcción está a punto de iniciarse.