LUEGO LUEGO llama la atención este emblema de Costa Rica y Patrimonio de la Humanidad.

DESDE QUE LLEGUÉ al aeropuerto de San José me di cuenta que las carretas eran algo especial porque había artesanía de ellas en todas las tiendas de souvenirs. Resulta que son recuerdo de las utilizadas entre los siglos 19 y 20 en la región cafetalera del Valle Central, para transportar con bueyes los granos hasta el Pacífico. En ese entonces se decoraban de acuerdo con la región del boyero, de manera que se fue convirtiendo gradualmente en todo un arte que hasta hoy es motivo de concursos y festivales.

Existe el Día Nacional del Boyero, que se celebra el segundo domingo de marzo en San Antonio de Escazú, donde las coloridas carretas y los bueyes desfilan en caravana hasta la Iglesia de San Antonio. Todo un homenaje a este tesoro nacional que la UNESCO decretó desde 2005 como Patrimonio Cultural Inmaterial de la Humanidad.

En mi ascenso a los volcanes de la región central, yo me topé con un boyero dispuesto a fotografiarse con los turistas. Muchos de los que venían en el tour no dudaron en llevarse el preciado recuerdo.

Si no los ves en los caminos, no te preocupes que hay muchísimos souvenirs en forma de carreta de todos tipos y tamaños. Yo me compré varios para regalar a mis amigos, que hoy tienen su pequeña carretita sobre sus computadoras en el trabajo. Un pedacito de Costa Rica para animar su día.