EN LA REMOTA ISLA DE BORNEO, en el sureste asiático, está el pequeño sultanato, tan rico en petróleo como en abundante belleza. Yo tengo que regresar a este exótico país para estar seguro que no solo lo soñé.

LA VENECIA DEL ESTE 

SI LOS PALAFITOS que están de moda en resorts como Bora Bora o Cancún te emocionan, ahora piensa en Kampong Ayer, la serie de aldeas de casas sobre pilares de madera más grande del mundo. Yo navegué por las aguas del río Brunéi, para admirar este impresionante asentamiento con 30 mil habitantes, ¡casi el 10 por ciento de la población de todo el país! Es otra forma de vivir, incluyendo escuelas, mezquitas, tiendas y estaciones de bomberos (por aquello de la madera); todo unido por senderos donde puedes caminar por este inusual hábitat de hace más de seis siglos.

CAPITAL DE MEZQUITAS Y PALACIOS

SIENDO UN PAÍS MUSULMÁN y de los más ricos del mundo, Bandar Seri Begawan, la capital, tiene mezquitas de gran belleza. La de Jame’ Asr Hassanil Bolkiah es la más grande de Brunéi, con capacidad para 5 mil fieles, 20 domos en oro y 29 escalones de mármol que simbolizan la dinastía Bolkiah de 600 años de antigüedad; de las más longevas de la historia.
También está el palacio del sultán, Istana Nurul Iman, considerado el más grande del mundo con casi 1,800 habitaciones. Aunque solo la puedes ver por fuera, la vista desde el río es impresionante.

EL RAINFOREST MÁS VIRGEN

PARA LOS AVENTUREROS, la máxima experiencia está en el parque nacional Ulu Temburong, que tiene una de las junglas del mundo que mejor se han preservado gracias a la protección del sultanato. En esta reserva hay 400 especies de mariposas y es hogar del gibón de Müller, un primate único en el mundo. Para caminarla hay una red de 7 kilómetros de puentes y torres a distintas alturas. Desde ahí el paisaje está poblado de espeso verdor y hasta puedes admirar serpientes en las copas de los árboles y orquídeas exóticas abriéndose paso en la superficie.

MONOS NARIGUDOS

LA ISLA DE BORNEO ES HOGAR de aves y mamíferos en extinción y algunas son únicos en el mundo, entre ellos el mono narigudo. Hay que verlo montado en las ramas superiores de los árboles con su gran nariz (sobre todo el macho), su gran vientre que equivale a una cuarta parte de su peso corporal, y una cola de más de 70 cms. Para mi sorpresa me topé con un grupo de ellos en el parque Tasek Lama, a solo 2 kilómetros de la capital. Fui por la mañana y antes del anochecer, que es cuando salen a comer hojas, y es posible verlos columpiándose y conviviendo entre sí.