SI METES LA MANO Y DICES UNA MENTIRA, ¡ÉL “CIERRA SU BOCA”!

AFORTUNADAMENTE ésta es solo una réplica que me encontré en la Terminal 3 del Aeropuerto de Fiumicino en Roma. Lejos de morder, premia a a quien mete la mano con descuentos en el Duty Free. Yo metí la mía y me arrojó un cupón con 20% de descuento en licores de limón (el famoso limoncello de la costa amalfitana). ¡Nada mal!

Para los valientes, la verdadera Boca de la Verdad les espera en la basílica romana de Santa María en Cosmedin. Se cree que esta pieza de 1.75 metros de diámetro fue una tapa de alcantarilla dedicada al dios del Mar. Ahora que si muerde o no… ¡eso lo tienes que comprobar por tí mismo!

Al poner tu mano en la boca, un sensor la detecta e imprime tickets de descuento que expide por el orificio de la parte inferior. ¡No muchos se atrevían a meter la mano! ¿Será por instinto de defensa propia o por ser mentirosos?

Esta es la verdadera Boca de la Verdad, a la entrada de la Basílica romana de Santa María en Cosmedin. Miles de turistas la visitan anualmente para tomarse la selfie y demostrar que no son “mentirosos”.

En esta fotografía de archivo se puede apreciar a la bellísima Brigitte Bardot, en el mejor momento de su carrera, posando ante las cámaras, con las manos en la Boca de la Verdad.

La variedad de limoncello (licor de limón) en Italia es muy amplia. No pueden faltar en el duty free del aeropuerto Fiumicino de Roma. ¡Y qué mejor si lo compras con descuento, si te “atreves” a probar tu honestidad en la Boca de la Verdad!

El Duty Free de la terminal 3 de Fiumicino es muy amplio y ofrece una gran variedad de productos italianos. ¡Vale la pena gastar ahí los últimos euros!

DICEN QUE…

UN ESPOSO pidió a su mujer poner a prueba su fidelidad con la máscara. La astuta dama reaccionó fingiendo un desmayo para caer en brazos de su amante. Así que cuando ella metió la mano en la Bocca della Verità y juró que solo había estado en los brazos de su marido y de aquel buen hombre que acababa de impedir su caída evitó quedar en evidencia… y ser mordida, claro está.