Una de las mejores noticias del 2017 es que la aviación mundial tuvo el año con menor número de accidentes en la historia.

Para nadie es secreto que volar es cada vez más seguro y la prueba está en que el año que acaba de concluir, fue el que menos incidentes registró en la historia de la aviación civil. De acuerdo con el organismo Aviation Safety Network (ASN), que registra los percances, la suma de accidentes fue solamente 10 y fallecieron 44 personas.

QANTAS, de Australia, es una de las aerolíneas con el mejor récord de seguridad en todo el mundo.

Si bien en la última década han habido años con 10 fatalidades, la cantidad de pasajeros había sido mayor. Por ejemplo, en 2015 la decena de accidentes causó la muerte a 537 pasajeros. A tomar en cuenta también que no hace mucho, en 2014, hubo temor generalizado a viajar a causa de los dos accidentes de Malaysia Airlines, lo que incrementó la cifra a un total de 961 pasajeros muertos.

En los años setenta, era común que anualmente más de mil personas fallecieran en accidentes aéreos. De hecho, el año más mortal fue 1972 cuando 64 incidentes provocaron la muerte de casi 2,500 pasajeros. Y es que hay que tener en cuenta que en aquel entonces eran muchos menos aviones y pasajeros.

Por ello, es admirable que la industria de la aviación, aún con su crecimiento exponencial, ofrece actualmente un medio de transporte muy seguro. Para 2017 fueron 36.8 millones los pasajeros y por tanto la estadística señala que solo un vuelo de cada 7.36 millones tuvo un accidente.

¿Cómo es posible?

Se ha aprendido mucho de los accidentes del pasado: los fabricantes están mejorando las características de las aeronaves con un desempeño muy superior a modelos anteriores; las autoridades han mejorado el sistema regulatorio para supervisar las prácticas de la industria y evitar en lo posible errores, negligencia o actos de terrorismo, y las empresas aeroportuarias han mejorado su infraestructura contra incidentes (radares de mayor precisión, estándares de operación más seguras, etc).

De seguir la tendencia, el 2018 debe ser todavía aún más seguro para viajar.