Esta delicia de la panadería alemana que suele acompañar a la cerveza o las salchichas tiene histo-ria y significados que te harán apreciarla aún más.

EL DELICIOSO pan horneado en forma de lazo se ha hecho famoso hace relativamente poco tiempo en muchas partes del mundo; sin embargo, su historia se remonta al siglo 3, cuando los celtas lo consumían en primavera durante las festividades paganas para pedir a los dioses por una buena cosecha.

Aún llegada la cristianización de la Europa nórdica, la tradición continuó durante la Cuaresma. Para entonces ya se le conocía con el nombre de pretzel que deriva del latín bracellus o “brazo pequeño”, en alusión a su semejanza con dos brazos entrelazados. Se tiene registro de que monjes benedictinos premiaban con pretzels a los niños que hacían su tarea; también se sabe que en la mañana de Pascua, este pan se escondía para que los niños lo encontraran, al igual que ahora se acostumbra hacer con huevos.

Durante la migración de alemanes en el siglo 18, muchos de ellos se establecieron en Pensilvania, una de las 13 colonias originales de Estados Unidos. Junto con sus pertenencias se llevaron la receta de los pretzels y establecieron panaderías para elaborarlas en el Nuevo Mundo.

Hasta ese momento, todas las variedades eran de pan blando, pero en 1861, Julius Sturgis comenzó a hornearlos dándoles la consistencia dura y salada que hoy tanto gusta en Estados Unidos (tanto como las palomitas de maíz). Por cierto que los descendientes siguen elaborándolos y hasta ofrecen tours en la panadería original, en el pueblo de Lititz, Pensilvania. Actualmente ese estado de la Unión Americana fabrica el 80 por ciento de toda la producción nacional de pretzels y sus habitantes son ávidos consumidores de esta especialidad.

Si viajas a Alemania, Austria o la Suiza alemana te llevarás gratas sorpresas porque los pretzels se preparan de muy distintas maneras, según sea la región. Pueden llevar ajonjolí, semillas de girasol, queso derretido y tocino, entre otros ingredientes. Las variaciones también se dan en el tamaño, el tiempo de horneado y la forma del enlazado. Además están los pretzels dulces que llevan nueces, glaseado o canela y se ofrecen en la temporada navideña y el Año Nuevo como símbolo para desear buena suerte.

Cuando viajes por la costa noreste de Estados Unidos o la Europa germanoparlante ¡no dudes en probarlos!